2006/03/27


Este martes se reanuda la 45 Serie Nacional en Cuba

RAFAEL ROFES PÉREZ
rofillo@yahoo.com.mx


Tras la clausura del Clásico Mundial de Béisbol, en el cual los cubanos tuvimos un excelente alegrón con el subtítulo de nuestro plantel tricolor, este martes se reanuda en Cuba la 45 Serie Nacional de Béisbol con ocho desafíos diseminados a lo largo y ancho de nuestro archipiélago, el mayor de las Antillas.

En el estadio Capitán San Luis, de la más occidental de las provincias cubanas chocarán el anfitrión Pinar del Río ante Holguín; la Isla de la Juventud recibirá al animado Granma en su parque 15 de Mayo; Villa Clara se traslada hasta San José de las Lajas, exactamente hasta los terrenos del Nelson Fernández, para tratar de no dejarse enlazar por los “vaqueros” habaneros; e Industriales se medirá a Ciego de Ávila en su cuartel general del estadio Latinoamericano.

Entre tanto Camagüey espera la visita de los “camaroneros” de Cienfuegos; Las Tunas la de Sancti Spíritus; Santiago de Cuba la de Matanzas, y Guantánamo la de Metropolitanos, el segundo conjunto de la capital cubana.

Por grupos, cuando solo restan 24 partidos a cada novena, para dar paso a los esperados juegos de post temporada, Isla de la Juventud lidera el A con 41 victorias y 15 derrotas; Industriales el B, con 44 y 21; Villa Clara el C, con 44 y 22, y Granma el D, con 36 y 29.

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El “short stop” de la receptoría cubana: Ariel Pestano

Una de las máximas atracciones del béisbol

Ariel Pe
stano Valdés es en la actualidad una de las máximas atracciones del béisbol cubano. El caibarienense (dícese a los oriundos del pueblo de Caibarién en la provincia de Villa Clara) sintetiza muchas de las cualidades que distinguieron a varios de los mejores receptores del periodo revolucionario: el juego agresivo de Lázaro Pérez, la efectividad en los tiros a las bases de Albertico Martínez , la elegancia de Juan Castro en el mascoteo, a lo que se le agrega su probada capacidad de producir a la hora cero.
Esta vez ante la excelencia del pitcheo rival no pudo lucirse bate en manos (194 de average); sin embargo, en la defensa —su principal responsabilidad en el equipo criollo— pocos pudieron igualársele en el Primer Clásico Mundial. Su brillantez con los arreos puestos provocó más de un elogio.
«Parece un short stop detrás del plato», exclamó el afamado torpedero dominicano Miguel Tejada, un hombre que intervino en los 162 encuentros celeb
rados por los Orioles de Baltimore en la temporada de Grandes Ligas, en el 2005. A su coterráneo, el jonronero de los Medias Rojas de Boston, David Ortiz, le llamó la atención el singular gesto de Pestano de enseñar la pelota cuando levanta un chucho o pone out a un corredor en la goma, para mostrar que la esférica está en su poder.

Emocionado aún por el subtítulo en el inédito certamen y el gran recibimiento que les tributaron en la capital y después aquí el pueblo villaclareño y sus vecinos en el CDR, la estrella cubana de la receptoría comparte su alegría con los lectores de Vanguardia.

«Llevo siete años en la selección nacional, lo cual me ha permitido disfrutar de
todos los lauros importantes que se disputan internacionalmente, pero este campeonato viene a ser la consagración de nuestros peloteros, porque se trata del máximo nivel y pudimos despejar dudas. Demostramos que siempre habrá que tenernos en cuenta y que podemos enfrentar también con éxito ese béisbol», comentó el mejor atleta de deportes colectivos del país en el 2004.

Pestano reconoció haber sentido alguna tensión al principio: «Creo que eso es normal —apuntó—, porque íbamos a topar con una pelota diferente, con grandes figuras. Desde luego, tú sabes como es el espíritu del deportista cubano. Fuimos con la disposición de dejar el pellejo en el terreno, esa era un arma importante para aspirar a un buen resultado.»

El diálogo gira ahora sobre el pitcheo, una de las i
ncógnitas del elenco previo a la competencia. «En sentido general se comportó bien para las exigencias del evento. Lazo y Martí estuvieron a gran altura. Ormary realizó una excelente labor en el partido contra Puerto Rico que nos dio el pase a la semifinal. Palma no comenzó bien, pero en el partido final relevó bien contra Japón. Maya, Odelín y Pedroso actuaron con acierto en determinados momentos.

«Por supuesto, hay que mejorar muchas cosas. La especialización de los lanzadores. Otros detalles como los tres balks que se cometieron merecen ser analizados. En nuestras series nacionales hay pitchers que los cometen y no se los cantan. Habrá que ser más exigente en este sentido porque internacionalmente en campeonatos de este tipo si los van a señalar», afirmó.

—Eres uno de los cuatro de la selección que enfrentó a los Orioles de Baltimore, en 1999, que aún permanecen
en el equipo nacional. Si te pidiera una comparación de tus rivales de ahora (República Dominicana, Puerto Rico, Venezuela) con aquel elenco de Grandes Ligas. ¿Qué me dirías?

—Pienso que estos equipos son más fuertes. Si analizas a República Dominicana, por ejemplo, te darás cuenta que no tenía lagunas. Muchos de sus jugadores son claves en sus respectivas novenas en las Ligas Mayores.

—¿Cómo valoras el gesto de los puertorriqueños, que a pesar de la derrota ante su público salieron inmediatamente a felicitarlos?

—Ellos son buenos profesionales. Demostraron tener una ética, un sentido de la
disciplina muy alto con relación a eso.

—Hay una foto tuya con Iván Rodríguez —el único receptor que ha ganado 11 guantes de oro en Grandes Ligas— que fue publicada en varios periódicos. ¿Hablaste con él?

—No, realmente no hubo diálogo. Solo esa foto con él y otros jugadores, que quedará como recuerdo de la hermandad entre cubanos y boricuas.

La conversación está próxima a terminar y Mabelis, la esposa de Pestano lo presiente. Ella se había mantenido atenta a la charla, sin hablar, pero ahora ha decidido romper el silencio para revela
rnos algo: «Mire, él no se lo ha dicho por modestia.
Ariel jugó en el Clásico afectado por una ciatalgia que le provocaba molestias.Todo el tiempo tuvo que utilizar una faja. Incluso, el día antes de partir hacia el campeonato no pudo entrenar. Se fue con lágrimas en los ojos pensando que no iba a poder jugar.»

El clásico ya es historia, mas Ariel Pestano con 32 eneros a cuestas seguirá haciendo la suya. Por lo pronto, buscará a partir del martes el hit que le falta para convertirse en el primer enmascarado anaranjado con mil indiscutibles en series nacionales.

Tomado del periódico VANGUARDIA (Periodista: Osvaldo Rojas Garay)

www.vanguardia.co.cu





1 comentario:

Yanet dijo...

Ariel es el mejor reseptor de la historia, me encanta es el mejor.