2006/06/23

MUNDIAL DE FÚTBOL: SI GHANA GANA, ÁFRICA GANA

Rafael Rofes Pérez
rofillo@yahoo.com.mx
(Trabajo del colega Michel Contreras, CUBAHORA)

Ironías del deporte: en un estadio construido donde antes existió un emblema del nazismo alemán, los morenos de Ghana festejaron su pase a los octavos de final de la Copa del Mundo.

Apoyados en los mismos principios que les permitieron derrotar a los checos: juego rudo y velocidad endemoniada, los pupilos de Radomir Djukovic accedieron a la fase siguiente gracias a una victoria ajustada sobre Estados Unidos, que desilusionó otra vez.

El momento clave del partido se presentó al minuto 22, cuando el capi norteño, Claudio Reyna, intentó salir jugando en las inmediaciones del área. Haminu Draman metió fuerte la pierna, se hizo con el balón y enfiló de inmediato hacia el arco. Kasey Keller le achicó cuanto pudo, pero fue en vano, toda vez que la definición del ghanés pareció rubricada por un brasileño.

En temprana desventaja, los estadounidenses recibieron un golpe adicional en ese instante: Reyna se lesionó seriamente, abandonó el encuentro y se acabó la lucidez del mediocampo.

Obligados al triunfo para clasificar, los hombres del DT Bruce Arena, que llegaron con bastante fanfarria a la cita mundialista, multiplicaron la presión en zona de volantes, y en un tonto descuido de la zaga africana, Da Marcus Beasley anticipó, salió embalado y regaló un servicio hermoso para el cierre impetuoso de Clint Dempsey.

El entusiasmo de los yanquis duraría muy poco. En pleno descuento de la primera parte, Razak Pimpong se lanzó dentro del rectángulo, engañó al experimentado Markus Merk, y el penal cargó luego con el sello de Stephen Appiah.

De ahí en adelante, el duelo transitaría por cauces lógicos. Ghana se dedicó a ralentizar el recorrido de la esférica, y la desesperación melló el empeño norteamericano. Para colmo, Landon Donovan siguió desaparecido de la cancha, y Beasley funcionó a flashazos.

En busca del necesario revulsivo, Arena extrajo a un defensor y recurrió a Eddie Johnson, que dio mayor movilidad a la línea delantera, preocupó a los ghaneses en la marca, y al rato se sucedieron las mejores ocasiones de su equipo.

Tres veces estuvo a punto de caer la portería de Kingson. Primero, Mc Bride cabeceó contra el poste. Luego, el tiro bombeado de Bocanegra salió ligeramente por encima del larguero. Por último, Onyewu ganó a todos por alto y su testarazo arañó también el travesaño.

De modo que ni siquiera la suerte acompañó a los estadounidenses, que vivieron los pasajes postreros con los rostros heridos de vergüenza. Del otro lado, las Estrellas Negras explotaban de alegría con una clasificación obtenida por méritos propios. África, al fin, alcanzaba un boleto de supervivencia en la Copa 2006.

Mientras eso acontecía en Nuremberg, Hamburgo presenciaba el otro juego del grupo E, donde Italia y la República Checa se veían las caras en una batalla cuyo botín quedó en manos de la azzurri.

Sabedor de que una igualada le bastaba, Marcello Lippi optó por no alinear a Luca Toni, y solamente dejó en punta a Gilardino. El viejo Karel Bruckner, por su parte, volvió a extrañar las prestaciones del lesionado Koller, y trató de suplir las limitaciones atacantes con el aún no recuperado Milan Baros.

Los checos empezaron causando inquietud en la cabaña de Buffon, y cuando Nesta tuvo que irse de la cancha por un aparente tironazo muscular, se apreció más claramente la posibilidad de un revés italiano.

Sin embargo, como reza el refrán, "no hay mal que por bien no venga". El estelar central fue reemplazado por Marco Materazzi, y apenas 10 minutos después, éste se encargaría de abrir el marcador tras el cobro de un tiro de esquina, al mandar la pelota hacia un poste sin custodio.

A partir de ese gol, los tricampeones del mundo tomaron las riendas del encuentro, e hicieron algo que ya está patentado por ellos: se echaron atrás, evitaron cualquier tipo de riesgo y esperaron con paciencia por el momento justo para contragolpear.

Una vez en el tiempo añadido del período inicial, la expulsión de Jan Polak representó el tiro de gracia para los esforzados checos, que vale la acotación, jamás entregaron sus armas. Mención especialísima para el despliegue físico y la seriedad profesional de Pavel Nedved, quien "se inventó" varias amenazas pese al rígido control del bárbaro Gattuso.

Al borde del final, el suplente Pipo Inzaghi puso cifras definitivas a la lucha, luego de escapar por la frontal, eludir con la finta a Peter Czech y anotar a placer.

Moría entonces la esperanza de un premio a la aventura futbolística de la brillante generación encabezada por Nedved, Koller y Poborsky. Italia, cruel y excelsa, había ejercido como sepulturera.

En la noche de Dortmund, Brasil le dio descanso a algunos titulares, pero ello no le impidió golear a unos nipones que vivieron cerca de la gloria por espacio de 15 minutos.

Con el cupo en el bolsillo, la canarinha prescindió de Roberto Carlos, Cafú, Zé Roberto y Emerson, al tiempo que Robinho ocupó desde el principio el puesto del Emperador. Y aunque es cierto que Japón dista de ser un buen termómetro, hay que admitir que los suplentes fueron más allá de la eficacia.

En táctica suicida, los asiáticos permitieron que Brasil transportara sin presión hasta tres cuartos del campo, y eso le provocó mil quebraderos de cabeza al meta Kawaguchi.

Muy pronto, Ronaldinho se colocó en el centro de la fiesta, repartió con acierto y los disparos empezaron a llover. Pero el balón no entraba, e inesperadamente, en una de sus pocas incursiones contra Dida, los muchachos del técnico Zico rompieron el abrazo: Alex Santos la cedió para Tamada, y el fusilazo resultó imparable.

No obstante, nadie creyó en que se produjera aquel milagro. La superioridad sudamericana se abría espacio vertiginosamente, el voltaje de las embestidas aumentaba, y Ronaldo niveló la pizarra en el tiempo añadido.
Después… después hubo masacre. El complemento fue de neto dominio de la verdeamarilla, que se relajó como si estuviera en una práctica. Así, festejaron Juninho, Gilberto y nuevamente Ronaldo, que rubricó su diana número 14 en los Mundiales, y alcanzó en la vanguardia del departamento histórico a Gerd Müller.


Fue un juego abierto, limpio, entretenido mientras no se cansaron los del Sol Naciente. En cuanto a Ronnie, las dos anotaciones no bastaron para despejar todas las dudas sobre su estado actual: todavía anda falto de ritmo, muy estático y carente de la explosividad que lo encumbró. Pero va mejorando.

El partido restante de la llave F opuso a un par de escuadras que añoraban proseguir en liza: a Australia le servía un simple empate; Croacia estaba forzada a triunfar.

El choque se desarrolló trabado, con frecuentes manifestaciones de violencia que desembocaron en un trío de cartulinas rojas. Y al caer el telón, Gus Hiddink se sintió satisfecho de haber realizado otra gesta.
En la cita anterior, el holandés cargó con Sudcorea y la llevó hasta las semifinales de la Copa. Ahora se presentó al frente de Australia, un país que no iba al evento desde hacía 32 años, y la condujo hasta unos inéditos octavos de final.


A los croatas les falló el espíritu. Los dirigidos por Zlatko Kranjcar gozaron de ventaja en la apertura, cuando se aprovecharon del "entumecimiento" de los socceroos y fabricaron un merecido tanto. La respuesta consistió en un enérgico levantón del juego australiano, que fue premiado con un tiro desde los 11 metros.

Moore puso el 1-1 en la pizarra, y los "canguros" volvieron a meterse atrás. Los europeos, pues, recobraron su fluidez en el medio del campo, mantuvieron la posesión y arribaron a otro gol. Moribundo, Hiddink estableció un cuarteto de atacantes, y le dio resultado una vez que Harry Kewell enganchó una pelota saltarina y reventó las redes.

De manera que en la etapa de octavos, lo sucedido el jueves en estos dos grupos deparó enfrentamientos a base de Ghana-Brasil e Italia-Australia.
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CHUTAZOS DEL JUEVES 22

-El capitán de la Alemania campeona mundial en 1974 y presidente del Comité Organizador del Mundial-2006, Franz Beckenbauer, estimó este miércoles que el actual goleador de la Mannschaft, Miroslav Klose, se parece por su estilo a Gerd Müller, el artillero germano de los años 70.
"Para mí, Klose tiene su lugar asegurado en el once ideal de la primera ronda del Mundial. Su gol del 1-0 contra Ecuador, con esa pequeña rotación de cuerpo, y su forma de desplazarse en el área rival, me hacen recordar a Gerd Müller", afirmó el Kaiser, compañero de Müller en el Bayern Munich y en la selección alemana en los años 70. Este jueves, Klose aparece como el goleador del Mundial, con cuatro dianas, dos contra Costa Rica (4-2) y dos ante Ecuador (3-0).


-El mexicano Omar Bravo falló este miércoles ante Portugal el penal número 35 en la historia de las Copas Mundiales de fútbol, desde la primera edición en Uruguay 1930, divulgó la Federación Internacional de este deporte.
Bravó erró el penalti 182 pitado en citas universales, a los 57 minutos del partido ante los lusos.


-El portero holandés Edwin van der Sar disputó ante Argentina su partido número 112 con la selección nacional para igualar el récord de su país en poder de Frank de Boer, divulgó la prensa.
"En realidad no estoy satisfecho, porque queríamos ser primeros del grupo C, pero Argentina nos lo ha puesto muy difícil", afirmó el guardameta.


-Las selecciones de fútbol de Costa Rica, Polonia y Paraguay abandonaron Alemania para regresar a sus respectivos países, después de quedar fuera de la ronda de octavos de final en la Copa Mundial.
Costa Rica partió en horas de la mañana del miércoles, en tanto Polonia y Paraguay lo hicieron por la tarde, para convertirse en los primeros elencos en despedirse de tierras germanas.

2 comentarios:

Sr Jodio dijo...

me gusta mucho Italia para ganar

que crees tu?

pedropeglez dijo...

Rafa: Admiro tu página y aspiro a que la mía llegue a ser tan atractiva como la tuya. Para eso cuento contigo. Por ahora es lástima que tengamos bloqueada la posibilidad de fotos y el interfaz de Weboscope. Abrazos. Péglez.