2006/08/05

CUBA EN LA VANGUARDIA DEL VOLEIBOL MUNDIAL

Rafael Rofes Pérez
rofillo@yahoo.com.mx

El voleibol nació en los Estados Unidos, y desde su nacimiento ha logrado tal grado de popularidad en todo el mundo, que actualmente es el de mayor número de licencias entre todos los deportes.

En el año 2000, existían más de 800 millones de jugadores a escala mundial que practicaban el voleibol al menos una vez por semana.

En la actualidad y según organismos oficiales hoy hay 219 países afiliados a la FIVB, y más de mil 200 millones de personas que lo practican regularmente.

Existen historiadores que mencionan que este deporte se practicaba en la Roma imperial, 200 años antes de Jesucristo. Otros afirman que en la edad media se practicaba el llamado "juego de balón", que posteriormente se llamaría en Alemania Faustball.


PRIMEROS REMATAZOS EN CUBA

Aunque el voleibol comenzó a practicarse en Cuba durante la primera década del siglo XIX, su expansión no se produjo hasta después del triunfo revolucionario en 1959.

Era un deporte conocido en la capital y en contadas localidades, como fue la honrosa excepción de Jiguaní, pequeña localidad en la antigua provincia de Oriente, donde surgieron numerosos jugadores que nutrieron los primeros equipos que asistieron a competencias internacionales cuyo punto de partida se produjo en los Juegos Centroamericanos y del Caribe, en Barranquilla, Colombia'46.


De la primera hornada de voleibolistas destacaron jugadores como Olegario Moreno, quien años después llega a dirigir las actividades del deporte en su provincia natal, a raíz de la creación del Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación (INDER), organismo encargado, a partir de 1961, de encauzar estas actividades.


La Federación Internacional de Voleibol (FIVB) surgió en 1947. Los primeros campeonatos del mundo se celebraron en 1949, con una periodicidad de cuatro años desde 1952. En los certámenes masculinos los países con mejores actuaciones fueron en un principio la otrora Unión de Repúblicas Socialist
as Soviéticas (URSS) y la anterior Checoslovaquia.

Entre las mujeres el despegue estuvo liderado también por la URSS, junto a Japón y China, países que han obtenido los mayores éxitos.

Cuba es uno de los países que han exhibido alto nivel en el mundo, tanto con su equipo femenino como el masculino. Las muchachas, dirigidas en lo fundamental por mucho tiempo por Eugenio George, el mejor entrenador del Siglo XX, ha sido tres veces campeón mundial: 1978, 1994 y 1998.


Comentaristas deportivos cubanos bautizaron al conjunto como "las espectaculares Morenas del Caribe", debido no solo a la conquista de los tres certámenes ecuménicos, sino también a la obtención de las medallas de oro en los Juegos Olímpicos en Barcelona'92, Atlanta'96 y Sydney'00, así como un peleado bronce en Atenas ’04, proeza jamás alcanzada por otro país en la historia de este espectacular y creativo deporte de conjunto.

De Atlanta se recuerda que preocuparon las derrotas sufridas por Cuba ante Brasil y Rusia en la fase de clasificación. Sin embargo, como saben hacerlo las verdaderas campeonas, supieron crecerse y sellaron memorables victorias frente al propio Brasil y acto seguido, tras el oro le ganaron a China.


El juego, desplegado principalmente por Mireya Luis, Regla Torres, Regla Bell y Magaly Carvajal, fue decisivo y propicio asegurar aquel segundo éxito olímpico.

Regla Torres, integrante de los tres conjuntos que conquistaron la cima olímpica, fue escogida como la mejor jugadora de los últimos cien años, mientras, Mireya Luis, una de las veteranas más queridas por la afición, inmediatamente después de su retiro tras 15 años en el equipo de lujo, ha pasado a integrar la Comisión de Atletas del Comité Olímpico Internacional (COI) a propuestas de su e
ntonces presidente, Juan Antonio Samaranch.

Puede argumentarse que aquella generación de la década de los años 90 del pasado siglo ha encontrado un prometedor relevo, cuestión que pudo apreciarse en el torneo olímpico en la capital ateniense. Sin que le concedieran muchas posibilidades esta nueva generación llegó hasta el podio, también en compañía de Eugenio George, en sus funciones como asesor del DT Luis Felipe Calderón.

SOBRE LAS LIGAS MUNDIALES DE VOLEIBOL MASCULINO

La primera edición de la World League llegó en 1990, con la idea de sumarle al calendario del voleibol mundial una competición jerárquica donde las mejores selecciones del planeta compitan anualmente, brindando una ventana de exposición para este deporte tanto en competitividad como en espectáculo. Hoy en día, la el prestigio de la Liga Mundial es tan alto que se ubica dentro de las tres competiciones más importantes del voli, junto a los Juegos Olímpicos y el Campeonato del Mundo.

1990: La primera Liga Mundial fue modesta. Solamente ocho e
quipos (Brasil, China, Francia, Italia, Japón, Holanda, Unión Soviética y Estados Unidos) participaron del certamen con un millón de dólares en premios. Se jugaron 52 partidos en 25 ciudades del mundo. La final fue en Osaka, Japón, y el ganador fue Italia.

1991: El número de equipos ascendió a 10, donde Canadá, Cuba y Corea hicieron sus presentaciones, pero China salió de la competencia. Los finalistas fueron los mismos que en el año anterior, salvo Brasil que fue reemplazado por Cuba. Italia y Holanda protagonizaron un partido inolvidable, en lo que era la revancha para los “Naranjas” de la final anterior. Pero la hazaña quedó en manos de los “Azurras” quienes luego de perder por 0-2 y 10-14 en el tercer set, lo dieron vuelta y pasaron a la final, donde vencieron a Cuba por 3 a 0.

1992: China retornó y Alemania se sumó a la competencia, aumentando el número de equipos a 12, distribuidos en 3 grupos de 4 equipos cada uno. Nuevamente los campeones fueron los locales, quienes al mando de Julio Velazco, dejaron atrás a Estados Unidos por 3 a 0 en semifinales y pasar a la última instancia nuevamente frente a Cuba. Italia despachó a los cubanos por 3 a 1 y se consagró tricampeón en los tres años de vida de la World League.

1993: En este año debutaron Finlandia y Grecia, en lugar de
Canadá y Francia, y el sistema de juego se conformó en dos grupos de seis equipos donde clasificaron los mejores ubicados. San Pablo, Brasil, fue la ciudad elegida para las finales, que tuvo por primera vez a Italia vencida en semis, justamente frente a los locales. Posteriormente, los brasileros termin
aron con las aspiraciones de Rusia y pasaron a ser el primer equipo sudamericano en ganar el torneo.




1994: Bulgaria hace su debut, reemplazando a Finlandia. Milán, fue la ciudad destinada a recibir a los finalistas Cuba, Rusia, Brasil, Holanda, Bulgaria y los locales. Los italianos, luego de un mal comienzo con Brasil, se recuperaron y en la final derrotaron a Cuba para consagrarse campeones por cuarta vez en la historia
.

1995: Esta edición estuvo marcada por una serie de cambios en el sistema de competencia. Los grupos se ordenaron geográficamente: Italia y Bulgaria representaron el grupo europeo (Grecia y Holanda quedaron excluidos); Rusia y Corea clasificaron por Asia (luego de eliminar a Japón y China); y Brasil y Cuba simbolizaron a América. Las finales fueron en Río de Janeiro, Brasil, y por primera vez los locales disputaban una final con Italia. Sin embargo, la “Azurra” volvió a quedarse con el torneo ante las miles de almas cariocas presentes en la final.

1996: Holanda pudo por primera vez consagrarse campeón de la Liga Mundial en 1996, en Rótterdam. Los holandeses tuvieron que utilizar hasta sus últimas fuerzas para derrotar a los pentacampeones italianos en una final memorable que culminó en el 22-20 del tie-break y duró 158 minutos. Comparado a los torneos anteriores, un equipo menos participó del torneo porque Estados Unidos y Corea salieron y solamente ingresó Argentina, en lo que fue su debut.

1997: Nuevamente los premios se elevaron, esta vez a 8 millones de dólares, y los equipos pasaron a ser 12. Corea retornó y Yugoslavia hizo su presentación reemplazando a Grecia. Brasil, Italia y Cuba dominaron sus grupos y disputaron las finales junto con Bulgaria, Holanda (los mejores clasificados) y Rusia por ser el país anfitrión. Italia, esta vez sin Julio Velasco como director técnico, se alzó con el título una vez más, venciendo por cuarta vez en una final a Cuba.

1998: China y Japón salieron de la competencia y sus lugar
es fueron tomados por Grecia y el debutante Polonia. Rusia, Holanda y Cuba clasificaron, junto a Italia por ser país anfitrión, a las semifinales disputadas en Milán. Por primera vez, y luego de perder en cuatro oportunidades, Cuba tocó el cielo con las manos y se alzó con el título. Por su parte, Italia no sumó victorias en las finales y se retiró de la competencia sin pisar el podio por primera vez en ocho ediciones de Liga Mundial.


1999: Por primera vez se utiliza el sistema Rally Point, tal cual lo es el voli actual (sets a 25 y tie break a 15). Australia hace su deb
ut como parte de su preparación previa a los Juegos Olímpicos de Sydney 2000, al igual que Portugal que reemplaza a Yugoslavia en última instancia. Además, retornan a la competencia Francia y Canadá. Italia, Cuba, Brasil, Rusia, España y Argentina, el equipo anfitrión, disputaron las finales en Mar del Plata. Aquí, Italia concretó su séptimo título de Liga Mundial, tras vencer al defensor del título, Cuba. Por su parte, Argentina logró su mejor performance en el torneo logrando el sexto puesto.


2000: La undécima
edición estuvo representada por 12 equipos. Con la ausencia de Cuba, las finales reunieron en Rotterdam a Brasil, Italia, Holanda, Rusia, Estados Unidos y Yugoslavia. Italia sumó su octavo título en la World League tras derrotar a Rusia por 3 a 2 en la final. Por su parte, Brasil derrotó a Yugoslavia 3-0 y se quedó con el tercer puesto.

2001: Brasil llegó a la final como el único equipo invicto en la serie final, luego de derrotar a Polonia por 3-1,Yugoslavia 3-1, Francia 3-0 y a Rusia 3-2 en la semifinal. Si bien los brasileros eran los firmes candidatos a quedarse con el título, Italia aparecía nuevamente amenazante jugando a un gran nivel, luego de superar a Cuba en semifinales. Pero Brasil pudo más con su juego rápido y venció a Italia en la final disputada en Katowice, Polonia, por 3 a 0.


2002: Bello Horizonte fue la ciudad brasileña para albergar a Serbia y Montenegro, Polonia, Italia, Francia, Brasil, Rusia, Holanda y España en las finales de la Liga Mundial, previa al Campeonato del Mundo realizado en Argentina. Brasil y Serbia, quienes habían pasado casi sin problema
s por la ronda eliminatoria, se encontraron en semis y protagonizaron unos de los mejores partidos del torneo. Los locales vencieron en poco más de dos horas a los europeos por 3 a 2 y pasaron a la final, donde los esperaba la poderosa Rusia luego de eliminar a Italia por 3 a 1. Las torres rusas derrotaron a los brasileros por 3 a 1 y se consagraron campeones por primera vez en su historia.


2003: En la decimocuarta edición Argentina no estuvo presente (por la suspensión internacional por parte de la FIVB), pero ingresaron a la competición República Checa, Bulgaria y China. Las finales se disputaron por primera vez en Madrid, España, y estuvieron divididas en dos grupos con Brasil, Bulgaria, Rusia e Italia por un lado, y Grecia, Serbia y Montenegro, República Checa y Epaña por el otro. Esta vez, Brasil se quedó con un durísimo partido ante los serbios por 3 a 2, en más de dos horas de juego, y sumó su tercer título.


2004: En esta edición de Liga Mundial, Grecia, España, Portugal, Francia, Bulgaria, Japón, Polonia, Serbia y Montenegro, Italia, China y Cuba fueron las selecciones que quisieron arrebatarle el título a Brasil. Para las finales disputadas en Roma, Italia, solamente cuatro equipos clasificaron a las finales: Italia (por ser país anfitrión), Serbia y Montenegro, Brasil y Bulgaria. Brasil pudo repetir el título frente a Italia y a toda su gente luego del 3 a 1 en poco más de una hora y media de juego.

ACTUACIÓN CUBANA EL LA LIGA DEL 2005

El bloqueo final del atacador auxiliar, Henry Bell, ante Polonia en el quinto set selló tres años de espera para Cuba en la Liga Mundial de Voleibol masculino. El tercer puesto de nuestro joven equipo en el certamen anual más importante de la disciplina del 2005, clasifica como una de las victorias más impresionantes de los últimos cinco años, comparado incluso con el bronce olímpico de las Espectaculares Morenas del Caribe en Atenas.

La connotación está dada por motivos tan disímiles como la juventud de sus integrantes -el promedio de edad de 22 años-, la ubicación en el grupo más difícil durante la fase preliminar -junto al multicampeón Italia, el tercer lugar mundial, Francia, y Bulgaria-, y el elevadísimo nivel del voleibol mundial, en el cual figuran bien parejas más de 10 selecciones.

Inconforme entre los cuatro grandes, nuestro elenco arribó a Belgrado -sede de la ronda decisiva- con la idea fija de escalar el podio. Los dos primeros juegos ante Polonia y Brasil mostraron el verdadero potencial de tal aspiración.

El complicado cruce para discutir las preseas -los organizadores cambiaron lo planificado para favorecer a los anfitriones- no los amilanó y ganaron el partido bueno remontando un marcador adverso, que hizo trizas las aspiraciones polacas en la lid.

No hay que ser adivino para asegurar que Cuba está de regreso a la elite del voleibol masculino mundial luego de este resultado. Roberto García, director técnico de la selección, reiteró antes y después del triunfo que las mayores virtudes del cuadro que dirige recaen en su unidad y en las ganas de retomar la senda dorada de la anterior generación de jugadores, que llegaron al título de la Liga Mundial en 1998.

MANTENER EL CAMINO

El bronce en la decimosexta versión de la Liga Mundial de voleibol masculina es el primer regalo para el pueblo en el año del centenario de la introducción de esta disciplina en la Isla.

Hay eventos que prestigian de solo tomar parte en ellos. Así ocurre con este certamen liguero, en el que Cuba ha sido invitada especial en 15 ediciones celebradas. Los cuatro años juntos de nuestra selección son suficientes para disfrutar de éxitos y también para más exigencia. La superación técnica es notable y ya acumulan competencias internacionales como para pensar incluso en asaltos más constantes a los podios de premiación en campeonatos universales.

El único secreto en la malla es no ceder ante los equipos débiles cuando se ha vencido a los poderosos. En la Ciudad Deportiva capitalina miles de fieles a este deporte respiraron orgullosos por el renacer de Cuba. Sin triunfalismo, el avance es evidente. Nuestros remates pueden aún ser más efectivos, y lo más importante, constantes. Luego de tres temporadas, el regreso a la cumbre mundial del voleibol varonil exige solo una máxima: consolidar lo hecho.

Por estos días se celebra la fase preliminar de la XVI edición liguera y el equipo de la Mayor de las Antillas espera otra sobresaliente actuación. Sobre la cancha se dirá la última palabra. Esperemos. (Fuentes: cubasports.com; efydep.com.ar, y colega Joel García)

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