RAFAEL ROFES PÉREZ
El batazo más esperado y emocionante en el béisbol lo es sin dudas el jonrón, conexión que requiere de quien lo logra, como dec
imos popularmente, de “fuerza al bate”.
Nuestro país ha tenido el lujo de contar con innumerables toleteros en diferentes épocas, hombres que han hecho vibrar de emociones a sus seguidores en esta Isla, tanto en certámenes nacionales como internacionales, y donde la pelota es toda pasión.
¿Pero quiénes son los máximos jonroneros del béisbol cubano de por vida en nuestras Series Nacionales (de
ORESTES KINDELÁN
Com
o dato curioso les anticipo que los diez primeros en este departamento son jugadores ya retirados, nómina que encabeza el fenomenal santiaguero Orestes Kindelán Olivares, el más grande “artillero” criollo de todos los tiempos, con 487 batazos de vuelta completa, además de liderar igualmente los departamentos de carreras impulsadas, con mil 511; total de bases recorridas, 3 mil 893, y sacrificios de fly, 91; segundo en carreras anotadas, mil 379; slugging, 600; tercero en pelotazos recibidos, 185; y cuarto en bases por bolas, con mil 232. Estos numeritos hablan por sí solos de su calidad.
Además, Kindelán posee el récord de más cuadrangulares en un torneo en Cuba, con 30, durante 
LÁZARO JUNCO
Tras Ki
ndelán a aparece un jugador con un poder descomunal, me refiero al jardinero matancero Lázaro Junco Nenínger, quien bien pudo haber integrado en más oportunidades las filas de la selección nacional por sus sobresalientes resultados en el país allá por los años 80 y 90.
Junco despachó 405 cuadrangulares y se erigió como el primero en arribar a la respetable cifra de 400 batazos de este tipo en Series Nacionales y se ubica también entre los punteros de por vida en slugging, 551, e impulsadas, con mil 180.
Por si fuera poco, fue líder en dobles en
Vistió el traje del equipo Cuba solo en tres oportunidades, en un Campeonato Mundial, una Copa Intercontinental y unos Juegos Centroamericanos, motivo por el cual sus descomunales batazos no pudieron deleitar mucho más a los amantes de este deporte allende de nuestras fronteras.
OMAR LINARES
Omar Lin
ares Izquierdo, “El Niño”, como se le conoció en el mundo beisbolero, es considerado uno de los mejores peloteros cubanos de todos los tiempos. Para un buen número de especialistas fue el mejor jugador de la etapa revolucionaria, y se ubica tercero en este importantísimo casillero con 404 jonrones.
Este hijo de Pinar de Río debutó en el año 1982 con solo 15 años de edad, desempeñándose en varias posiciones del cuadro, por lo que demostró desde sus inicios sus excelentes cualidades como jugador.
Sus estadísticas a lo largo de su carrera reflejan fehacientemente su estelaridad. Es líder de por vida en carreras anotadas, con mil 547; slugging, 644 y average ofensivo ¡368!, imposible de superar por ningún otro bateador en el mundo, e igualmente se ubica entre los punteros en la gran mayoría de los departamentos ofensivos,
entiéndase dobles, noveno (327); remolques, quinto (mil 221); bases y bases intencionales, segundo (mil 327) y (235); hits, tercero (dos mil 195); total de bases recorridas, segundo (tres mil 842);
Encabezó los departamentos de bateo en las campañas de 1985 (409 de promedio), 1986 (426), 1990 (442) y 1992 (386). Fue líder en carreras anotadas en las Series de 1985 (65), 1987 (40), 1989 (53), 1993 (63) y 1995 (63). Triples, 1985 (9). Bases por bolas, 1992 (51), 1993 (66), 1994 (54), 1995 (64), 1996 (70) y 2000 (69).
En Series Selectivas dominó los bateadores en 1992, las anotadas en 1991 y 1992, los indiscutibles en 1990, los cuadrangulares en 1992, las carreras impulsadas en 1988 y 1992, así como los boletos en 1991, 1992 y 1994.
Es además, el único bateador que ha logrado la triple corona de bateo, pues en
do el mundo, pues nadie ha podido llegar a ese elevado promedio en 7 oportunidades.
Linares estuvo presente en seis Campeonatos Mundiales, tres Juegos Olímpicos, cuatro Juegos Panamericanos, e igual cantidad de Centroamericanos, y seis Copas Intercontinentales. No por casualidad fue el tercer bate titular del equipo Cuba por más de un decenio, y en múltiples ocasiones recibió premios por ser el mejor atleta de deporte colectivo en
ANTONIO MUÑOZ
El “Gigante del Escambray”, el estelar zurdo primera base de los conjuntos de la antigua provincia de Las Villas -para muchos y me incluyo entre ellos-, el mejor en esa posición en Series Nacionales, ocupa la cuarta casilla con 370 batazos de vuelta completa.
Tuvo la dicha de haber jugado en cuatro décadas (60, 70, 80 y 1990). En
También lideró las bases por bolas en 1972, 1973, 1974, 1977, 197
8, 1979, 1981, 1985, y 1988. En Series Selectivas, Muñoz estuvo al frente de los anotadores en 1978, 1979 y 1981; en hits durante las Serie de 1981 y 1983, así como en dobles en 1976 y 1981; jonrones en 1975, 1976, 1979, 1980, 1981 y 1983, carreras remolcadas en 1979, 1980, 1981 y 1983, y en boletos en las campañas selectivas de 1975, 1976, 1977, 1978, 1979 y 1980.
Muñoz fue el primero en pegar 200 y 300 jonrones en Series Nacionales. Fuera de Cuba tuvo gran destaque, pues estuvo presente en cinco Campeonatos del Mundo, cinco Copas Intercontinentales, además de tres Juegos Panamericanos, y otros tantos Centroamericanos y del Caribe. Una de sus mayores satisfacciones nos remontan a la final del Mundial de Japón 1980, cuando decidió ese choque tras disparar cuadrangular ante el plantel de Corea del Sur.
En Mundiales tiene el récord de más jonrones para una Serie, con 8 en la cita de Italia 1978, además de convertirse en el primer cubano en disparar tres cuatriesquinazos en un juego mundialista. En estos certámenes, fue líder de este departamento, carreras impulsadas y anotadas, y en el torneo de 1978 fue escogido como el jugador más valioso. En Japón 1980, estuvo al frente de las carreras empujadas.
(CONTINUARÁ)
---------------------------------------


