2008/04/25

LA LEYENDA DE UN GENIO




Rafael Rofes Pérez


Es imposible comprender

el mundo del ajedrez

sin mirarlo con los ojos

de Capablanca

Mijail Botvinnik

El pasado 19 de noviembre se conmemoró otro aniversario del natalicio de un genio de las 64 casillas, el cubano José Raúl Capablanca, impulsor de la escuela científica y flamante campeón mundial en la primera mitad del siglo XX, quien se ubica junto a los grandes maestros Phillidor y el norteamericano Paul Morphy, entre los creadores de estilos imperecederos.

Desde muy niño este hijo ilustre de la capital cubana demostró sus extraordinarias dotes como jugador, quien con sólo cuatro años de edad dio una señal de alerta a los trebejistas de la época.

Cuentan que al presenciar una partida, en la cual participaba su padre, este realizó un movimiento en falso con el caballo que puso en evidencia la pérdida del duelo, lo cual motivó al pequeño comentar a su progenitor: “Tú no puedes hacer eso”.

Todos los allí reunidos quedaron asombrados con la exactitud de aquel muchachito en sus análisis. A los pocos días enfrentó a su padre y a algunos amigos de este, quienes se vieron obligados a inclinar su rey. No pudieron ante el empuje de un campeón en ciernes.

Ya a los 12 años se convierte en titular de Cuba, y a los 21, siendo aún un desconocido, se consagró como maestro de categoría internacional, al vencer sorprendentemente en un match al gran maestro estadounidense Frank J. Marshall, en 1909, a quien superó ocho veces, entabló 15 partidas y sólo cayó en una.

En rápida sucesión continuó su ascenso vertiginoso al triunfar en los fuertes certámenes internacionales de San Sebastián (1911), Londres (1922) y Nueva York (1927).

En el primero de estos enfrentó a destacadísimas figuras como Rubinstein, el propio Marshall, Schlechter, Tarrash, Nimzowitsch, Janowski, Maroczy, Spielmann, Burns, Bernstein, Teichmann, Vidmar, Duras y Leonhardt. Sólo Akiba Rubinstein pudo doblegarlo, lo cual no impidió que conquistara el cetro al salir airoso en seis cotejos y dividir el punto en otros siete.

Pero el momento culminante en la carrera de Capablanca se produjo en 1921, al derrotar en el match por el título mundial al alemán Enmanuel Lasker, en la capital cubana.

En esta crucial batalla –pactada a 24 partidas- el criollo se agenció la corona tras batir en la decimocuarta porfía a su calificado rival, quien renunció a la defensa de su trono por considerarse incapaz de superar al genio antillano, dueño del reinado mundial hasta 1927, cuando cedió ante el ruso-francés Alexander Alekhine.

Víctima de una fulminante hemorragia cerebral dejó de existir, un 8 de marzo de 1942, este grande del ajedrez, quien fuera sobresaliente en todas las facetas del juego, tanto ofensivas como defensivas.

Por este tiempo José Raúl Capablanca continúa moviendo con certeza las piezas sobre el tablero. Sus fuertes y complicadas combinaciones que confundían a sus oponentes, se reflejan día tras día en los ajedrecistas de la mayor de las Antillas y de otras regiones del planeta, quienes aspiran a ser como él: un gran campeón.

También Cuba tiene el mérito de contar hoy con varios grandes maestros en ambos sexos, como lo predijo el legendario Comandante Ernesto Che Guevara, lo que constituye otro digno homenaje al gran Capablanca.

ACTUACIONES RELEVANTES DE ESTE GRAN CAMPEÓN

Campeón mundial desde 1921 hasta 1927
Oro como primer tablero en la Olimpiada Mundial de Buenos Aires 1939 (seis éxitos y cuatro reveses)
Oro en el Torneo Internacional de San Sebastián 1911
Oro en el Torneo Internacional de San Petersburgo 1913 (categoría XIII)
Oro
en el Torneo Internacional de Londres 1922
Oro en el Torneo Internacional de Nueva York 1927 (categoría XV)
Oro en el Torneo Internacional de Moscú 1936 (categoría XIII)
Oro en el Torneo Internacional de Nottingham 1936 (categoría XIV)

PARTIDA NÚMERO 14 DEL MATCH POR LA CORONA MUNDIAL, ABRIL DE 1921

BLANCAS: Enmanuel Lasker.

NEGRAS: José Raúl Capablanca.
1. P4R, P4R; 2. CR3A, CD3A; 3. A5C, C3A; 4. 0-0, P3D; 5. P4D, A2D; 6. C3A, A2R; 7. AXC, AXA; 8. D3D, PXP; 9. CXP, A2D; 10. A5C, 0-0; 11. TD1R, P3TR; 12. A4T, C2T; 13. AXA, DXA; 14. C5D, D1D; 15. P4AD, T1R; 16. P4A, P3AD; 17. C3AD, D3C; 18. P3CD, TD1D; 19. R1T, C
3A; 20. P3TR, A1A; 21. T1D, T2R; 22. TR1R, TD1R; 23. T2R, D4T; 24. T1AR, D4T; 25. R1C, P3T; 26. T(1A)2A, D3C; 27. T3A, D4T; 28. P5AR, D5T; 29. R2T, C5C+; 30. R1T, C4R; 31. D2D, CXT; 32. CXC, D3A; 33. P4TD, P3CR; 34. PXP, PXP; 35. T3R, A4A; 36. D3D, P4CR; 37. C2D, A3C; 38. P4CD, D3R; 39. P5C, PTXP; 40. PTXP, T1T; 41. D1C, D4R; 42. D1R, R2T: 43. PXP, PXP; 44. D3C, DXD; 45. TXD, T6T; 46. R2T, T2CD; 47. P5A, PXP; 48. C4A, T8T; 49.C5R, T8AD; 50. P4T, T2R; 51. CXP, T3R; 52. C8D, PXP; 53. T3D, T3AR; 54. T7D+, R1T; 55. C5D, T(3A)8A; 56. R3T, AXP; 57. Las blancas se rinde

------------------

JONRÓN A LA ADVERSIDAD

| Rafael Rofes Pérez

| fotos: Archivo familiar

Muchos han sido y son los deportistas cubanos que con sacrificio, entrega y coraje se han impuesto a imprevistos y dificultades.

En ese grupo sobresale el ya desaparecido pelotero Carlos Kindelán Limonta, quien a menos de un año de haber sido sometido a un trasplante de riñón, volvió al terreno para escribir una impresionante página de voluntad.

Oriundo de la capital, desde bien pequeño demostró sus dotes como bateador y excelente defensor del cuadro, inspirado por su ídolo Rey Vicente Anglada, y posteriormente debutó con Industriales en nuestras series nacionales.

De sus primeros años como pelotero siempre hizo mención al jonrón que le conectó a Barudilio Vinent para decidir un partido y la primera vez que vistió la franela tricolor en un torneo en Holanda, en el cual tuvo una formidable actuación.

En plena forma deportiva llegaron para él las insatisfacciones, cuando lo dejaron fuera de la campaña Selectiva de 1988, no obstante haber bateado por encima de los 300 con Metropolitanos.

Esto motivó su traslado hacia Matanzas para jugar con los equipos de aquella provincia. Su brillante actuación en su primer año con Henequeneros le posibilitó integrar el Cuba B, como titular en la segunda base, y participar en varios eventos en el exterior.

Por ese tiempo se convirtió en uno de los intermedistas más bateadores del país, a lo que unía su explosividad, y concedía un especial interés a los choques con sus antiguos compañeros de la capital, varios de los cuales decidió con oportunas conexiones y excelentes engarces.

Cuando se encontraba en plenitud de facultades y listo para empeños mayores, una severa insuficiencia renal lo alejó del terreno. Gracias a las bondades de la medicina cubana se le trasplanta un riñón y tras el éxito de la operación se le recomendó un largo período de descanso.

“Tan pronto me recupere volveré a la pelota”, repetía constantemente. Nueve meses después se cumplió su deseo, pero al poco tiempo afloró una nueva afección, a la que no pudo sobreponerse para cerrar los ojos el 19 de marzo de 1998 a la edad de 34 años.

Cuentan quienes estuvieron a su lado en los momentos finales de su existencia, que su último pensamiento lo dedicó al béisbol, y recuerdan que no se cansaba de repetir: “Conecta tú el hit, que después yo te traigo para home”.

Carlos Kindelán participó en 14 series nacionales. En 2 mil 716 veces al bate conectó 768-H, 126-2B, 27-3B, 63-HR, 357-CI, 419-sulugging, para average de 283. A la defensa, promedió 974, con 98-E en 3 mil 724 lances. Eventos internacionales: Copa Intercontinental, Barcelona-1991, y torneos de Rótterdam y Haarlem, Holanda.

-----------

El pelotero del tacto envidiable

RAFAEL ROFES PÉREZ
rofillo@yahoo.com.mx

Mencionar el nombre de Urbano González Basanta, otra de las grandes estrellas del béisbol revolucionario cubano, irremediablemente nos conduce a recordar a aquel antesalista e intermedista de los equipos Occidentales e Industriales de nuestras primeras Series Nacionales, dueño de un tacto envidiable, quien recibió solamente 67 ponches en 2 mil 864 turnos oficiales al home-plate, lo que da una frecuencia de uno cada 42,75 veces al bate, insuperable por el resto de los peloteros de la Isla.

“Desde que comencé a jugar pelota cuando niño en el campo, en la finca Aguirre, perteneciente al municipio habanero de Jaruco, me acostumbré a conectar siempre por el medio del terreno. Mi padre me obligaba a practicar el bateo y dirigir la pelota entre la separación de dos casas, y si lo hacía mal, tenía que repetir la sesión. Eso creo me ayudó muchísimo a tener buen tacto.”

Por sus condiciones naturales, con destaque para su excelente vista, debuta a los 16 años con el equipo de Catalina de Güines de la Unión Atlética Amateur, posteriormente se desempeña en la Liga de Pedro Betancourt, y cuando triunfa la Revolución en 1959, conforma la novena cubana a los III Juegos Panamericanos de Chicago, de ese propio año, con sólo 19 abriles.

Hoy, este formidable bateador zurdo vuelve a rememorar el pasado y menciona el nombre del tirador zurdo Ciprián Padrón: “No sé qué tenía, se me hacía muy difícil. De los 67 ponches que me dieron, él tiene unos cuantos en su haber. Sin embargo, a Manuel Alarcón, quien fue un gran amigo y un pítcher de primerísimo nivel, siempre le adivinaba los lanzamientos. Me decía, Urbano el increíble, pues nunca me pudo ponchar”.

Acerca de los camareros que han pasado por nuestros clásicos, tiene frases de elogio para el ex integrante de Industriales y su actual director, Rey Vicente Anglada: “Jugaba todo el cuadro. No cabía
en la base”. También señala al pinareño Alfonso Urquiola, al matancero Félix Isasi y al guantanamero Andrés Telémaco, mientras entre los defensores de la esquina caliente alude a dos nombres: Pedro José Rodríguez y Omar Linares.

Lo miro un tanto sorprendido y le pregunto: ¿Ningún otro? Inmediatamente sonríe y afirma: “¡Cómo no! Te dejé para el final al segunda base y capitán de capitanes Antonio Pacheco (director ahora del titular nacional Santiago de Cuba), a quien considero el jugador más completo de la pelota revolucionaria. Le daba a la bola por dondequiera, tenía un sistema de bateo asombroso y era un cerrojo a la defensa. Fue bien grande entre los grandes”.

Urbano, quien siente satisfacción por haber podido compartir el terreno de juego junto a otras luminarias como Pedro Chávez, Jorge Trigoura, Ricardo Lazo, Tony González..., sostiene, como muchos otros, que el pitcheo de su época era más fuerte, más profundo: “Los lanzadores pensaban más, ahora se ve a menudo cómo con dos strikes sin bolas vienen por el medio, había menos equipos, la calidad estaba más repartida... Eso es elemental. Por lo demás, pienso que tenemos una selección nacional de lujo, potente. Quizás su punto más débil esté en
el área de los jardineros”.
Afirma haber sido igualmente un gran admirador del jardinero puertorriqueño Roberto Clemente: “Con sólo verlo caminar uno se daba cuenta que era un señor pelotero, un fenómeno del siglo. Su muerte me impresionó mucho, pero aún lo recuerdo por su grandeza deportiva”.

Tampoco olvida al gran árbitro Amado Maestri: “Él me tenía cariño, me decía que yo era su hijo, y hasta jaraneaba conmigo. Le sabía un mundo a la pelota y al arbitraje, y tenía una gran personalidad. Para mí ha sido el mejor”.

“En estos momentos contamos con un Nelson Díaz inmenso, muy capaz. Fíjese si es así que hasta los japoneses han querido que les trabaje en su país, y los norteamericanos siempre lo piden para que
actúe en sus juegos en eventos internacionales. Este también es de clase.”

Urbano González, quien considera que para llegar a ser un buen pelotero se necesita ser sacrificado, disciplinado y tratar de comprender a la afición en todo momento, se siente realizado como atleta, “porque lo di todo en el terreno, pude representar dignamente a la Patria en varios eventos de envergadura: Centroamericanos, Panamericanos y Mundiales y porque aún siento el cariño del pueblo en todas partes”.

NUMERITOS DE INTERÉS
EN SU CARRERA DEPORTIVA

Participó en 13 Series Nacionales. En 2 mil 864 VB pegó 792 hits, anotó 313 carreras, dio 97 dobles, 18 triples, 18 jonrones, slugging de 342, y average de 277. Robó 14 bases, impulsó 320 carreras, recibió 244 bases por bolas, de ellas 54 intencionales, 41 “desbol” y se ponchó 67 veces.

Actuó en 754 choques, jugó 6 mil 264,1 entradas, realizó 1 348 outs, 1 876 asistencias, cometió 158 errores en un total de 3 mil 382 lances, para un average defensivo de 953.

LIDERAZGOS

- Líder de los bateadores en la IV Serie (1965) con Industriales: De 156-56, para un average de 359.
-Carreras anotadas: I Serie (1962), Occidentales: 19.
-Hits conectados: I Serie (1962), Occidentales: 40; IV Serie (1965), Industriales:56; V Serie (1966), Industriales: 76.
-Sacrificios de fly: II Serie (1963), Industriales:3, conjuntamente con Tomás Soto, de Occidentales.

2008/04/13

PLAY OFF FINAL DE LA PELOTA EN CUBA



Avispas y Vegueros por la corona

| Rafael Rofes Pérez

Este miércoles romperá la batalla más esperada de la XLVII Serie Nacional de Béisbol, cuando se vean las caras los equipos de Santiago de Cuba y Pinar del Río, en el parque Guillermón Moncada, en el primer desafío del play off final por la corona de la pelota cubana.

Los indómitos accedieron a esta etapa conclusiva luego de derrotar convincentemente a Las Tunas en cuartos de finales por barrida de tres triunfos sin reveses —6x1, 19x11 y 10x5— y a Villa Clara por 4-2 en semifinales —13x2, 23x12, 3x7, 3x6, 12x6 y 16x5—, apoyados en su combatividad y su descomunal ofensiva de todas dimensiones, para demostrar el porqué es el actual titular del país y su claro favoritismo por mantener ese reinado.

Baste mencionar que los discípulos de Antonio Pacheco promediaron nada más y nada menos que 397 colectivamente con el madero en los dos play off, con un total de 36 extrabases, incluidos 16 vuelacercas, 20 dobles y un triple, lo que demuestra la fuerza de esta nueva versión de la Aplanadora santiaguera, un verdadero azote para los serpentineros contrarios.

Todos sus regulares —con la excepción del inicialista José Julio Ruiz (270)—, lo hicieron por encima de 300, algunos de ellos con guarismos astronómicos, como los de Rolando Meriño (564, dos cuadrangulares, seis dobles y 17 remolques), Luis Miguel Navas (486, 3-HR, 5-2B, 12-CI), Héctor Olivera (457, 1-HR, 4-2B, 10-CI), Alexei Bell (457, 2-HR, 0-2B, 7-CI), secundados por Maikel Castellanos (368), Reutilio Hurtado (360), Pedro Poll (323) y Ronnier Mustelier (308).

Cierto es que su pitcheo compiló un alto 6,32 promedio de limpias. Entre sus lanzadores solo Norge Luis Vera, con un excelente 2,74PCL, con tres victorias sin derrotas, y Yaumier Sánchez (2,25) se comportaron bien distantes del resto, situación adversa que fue contrarrestada gracias a la fenomenal ofensiva del conjunto.

Sus retadores, los vueltabajeros —a quienes pocos les concedieron opciones de discutir la corona en esta temporada—, batieron primero por sorpresiva barrida a Industriales 24x0, 6x5 y 5x4 y posteriormente al inspirado Sancti Spíritus en siete peleados choques, con marcadores de 0x5, 1x2, 6x4, 6x3, 6x10, 6x3 y 7x6.

Muy bien —como de costumbre— le ha ido a su mentor Jorge Fuentes con este equipo, por demás batallador y con calidad suficiente para aspirar igualmente al banderín, independientemente del favoritismo de Santiago, la novena más poderosa hoy por hoy en nuestro pasatiempo nacional.

Los pinareños se afianzaron en los brazos de sus ases del montículo, los derechos Yunieski Maya (3G, 0P, 2,31PCL), y Pedro Luis Lazo (2G, 1P, 3,13), dos hombres probados, que son un difícil obstáculo para cualquiera, afianzado con creces en esta postemporada al acumular cinco de los siete éxitos de su conjunto hasta el momento.

Ofensivamente tampoco son segundos de nadie. Hombres como el recio toletero Yosvani Peraza, Donal Duarte, Tomás Valido, Jorge Padrón, Rafael Valdés, Norlis Concepción, entre otros, muy bien que pueden respaldar con creces a sus lanzadores.

Veremos si la temida tanda santiaguera podrá hacer trizas también a los tiradores de Vueltabajo. Solo les anticipo que estaremos en presencia de otro duelo de rompecorazones y quizás lo mejor de la actual campaña esté por acontecer. Estos son dos equipos grandes, y como grandes garantizarán un cierre de lujo a nuestro mayor espectáculo deportivo.

------------

Historia entre colosos

Rafael Rofes Pérez


Las temperaturas están excesivamente altas en todo el país. Desde Pinar del Río hasta Guantánamo se vive una fiebre beisbolera, matizada por sorpresas y tensiones desde el inicio, pero que no cede en el arraigo de los aficionados.

Para coadyuvar con este ambiente y con escasos partidos efectuados en la etapa semifinal, propongo una mirada a algunos datos interesantes de los cuatro equipos que dirimen el título de esta XLVII Serie Nacional de Béisbol.

El enfrentamiento entre Santiago de Cuba y Villa Clara por el Oriente, es considerado por muchos —con razón— una final adelantada, merced a la indiscutida calidad de ambas selecciones acostumbradas a discutir en este tipo de duelos.

Los actuales campeones nacionales han estado presentes en 20 play off —sin sumar este—, con balance positivo de 102 victorias y 75 derrotas, por 16 apariciones sus adversarios, con 69 y 73.

Ambos se miden por décima ocasión en este 2008, con balance positivo para los naranjas de 30 sonrisas y 24 descalabros —sin incluir la actual postemporada—, lo que les ha posibilitado el triunfo en siete de estos play off, incluidos los cuartos de finales.

En la discusión por el gallardete en esta zona, los villaclareños han salido airosos en cinco (4-1, 1993), (4-2, 1994, 1996 y 1997) y (4-3, 2004), por dos los indómitos (4-0, 2005) y (4-3, 2007), mientras en cuartos de finales también se han impuesto los del centro (3-1, 2002) y (3-2, 2003).

En la Zona Occidental los sucesos no son menos llamativos. Esta es la segunda vez que se enfrentan Pinar y Sancti Spíritus en estas instancias. La balanza se inclina hacia los segundos (4-2), precisamente por su victoria en el 2002, año en que discutieron el cetro ante Holguín, dramático ganador.

Los del Yayabo compilan 24-24 en sus cinco incursiones en play off, mientras que los pativerdes poseen 67 y 59 en 14 postemporadas. Sin dudas, la historia pudiera favorecer a las huestes de Jorge Fuentes, aunque el morral de las sorpresas está repleto aún por cada uno de estos conjuntos, y estos Gallos han demostrado que son realmente de pelea y tienen igualmente atributos para discutir el banderín.

Compacta, sólida y experimentada, se ve su batería, y ocho de los nueve jugadores regulares de su nómina estuvieron en la serie del 2002, en tanto solo tres del róster pinareño verán por segunda vez este filme.

El enfrentamiento entre Fuentes y Juan Castro es —al igual que el de Víctor y Pacheco— todo un espectáculo, pues ambos técnicos tienen una muy estrecha relación beisbolera. Cada uno conoce muy bien cómo piensa y reacciona el otro, pues no fueron pocas las temporadas que Castro estuvo detrás del plato bajo la égida de Fuentes en los equipos de Vueltabajo y de Cuba.

Sin dudas, lo mejor de la postemporada está por aflorar. Dentro de pocos días solo quedarán dos de estos colosos en escena. Pero a la hora de emitir pronósticos me parece recomendable esperar, pues en el béisbol todo puede suceder.

------------------------

JONRÓN A LA ADVERSIDAD

| Rafael Rofes Pérez

| fotos: Archivo familiar

Muchos han sido y son los deportistas cubanos que con sacrificio, entrega y coraje se han impuesto a imprevistos y dificultades.

En ese grupo sobresale el ya desaparecido pelotero Carlos Kindelán Limonta, quien a menos de un año de haber sido sometido a un trasplante de riñón, volvió al terreno para escribir una impresionante página de voluntad.

Oriundo de la capital, desde bien pequeño demostró sus dotes como bateador y excelente defensor del cuadro, inspirado por su ídolo Rey Vicente Anglada, y posteriormente debutó con Industriales en nuestras series nacionales.

De sus primeros años como pelotero siempre hizo mención al jonrón que le conectó a Barudilio Vinent para decidir un partido y la primera vez que vistió la franela tricolor en un torneo en Holanda, en el cual tuvo una formidable actuación.

En plena forma deportiva llegaron para él las insatisfacciones, cuando lo dejaron fuera de la campaña Selectiva de 1988, no obstante haber bateado por encima de los 300 con Metropolitanos.

Esto motivó su traslado hacia Matanzas para jugar con los equipos de aquella provincia. Su brillante actuación en su primer año con Henequeneros le posibilitó integrar el Cuba B, como titular en la segunda base, y participar en varios eventos en el exterior.

Por ese tiempo se convirtió en uno de los intermedistas más bateadores del país, a lo que unía su explosividad, y concedía un especial interés a los choques con sus antiguos compañeros de la capital, varios de los cuales decidió con oportunas conexiones y excelentes engarces.

Cuando se encontraba en plenitud de facultades y listo para empeños mayores, una severa insuficiencia renal lo alejó del terreno. Gracias a las bondades de la medicina cubana se le trasplanta un riñón y tras el éxito de la operación se le recomendó un largo período de descanso.

“Tan pronto me recupere volveré a la pelota”, repetía constantemente. Nueve meses después se cumplió su deseo, pero al poco tiempo afloró una nueva afección, a la que no pudo sobreponerse para cerrar los ojos el 19 de marzo de 1998 a la edad de 34 años.

Cuentan quienes estuvieron a su lado en los momentos finales de su existencia, que su último pensamiento lo dedicó al béisbol, y recuerdan que no se cansaba de repetir: “Conecta tú el hit, que después yo te traigo para home”.

Carlos Kindelán participó en 14 series nacionales. En 2 mil 716 veces al bate conectó 768-H, 126-2B, 27-3B, 63-HR, 357-CI, 419-sulugging, para average de 283. A la defensa, promedió 974, con 98-E en 3 mil 724 lances. Eventos internacionales: Copa Intercontinental, Barcelona-1991, y torneos de Rótterdam y Haarlem, Holanda.

-----------

El pelotero del tacto envidiable

RAFAEL ROFES PÉREZ
rofillo@yahoo.com.mx

Mencionar el nombre de Urbano González Basanta, otra de las grandes estrellas del béisbol revolucionario cubano, irremediablemente nos conduce a recordar a aquel antesalista e intermedista de los equipos Occidentales e Industriales de nuestras primeras Series Nacionales, dueño de un tacto envidiable, quien recibió solamente 67 ponches en 2 mil 864 turnos oficiales al home-plate, lo que da una frecuencia de uno cada 42,75 veces al bate, insuperable por el resto de los peloteros de la Isla.

“Desde que comencé a jugar pelota cuando niño en el campo, en la finca Aguirre, perteneciente al municipio habanero de Jaruco, me acostumbré a conectar siempre por el medio del terreno. Mi padre me obligaba a practicar el bateo y dirigir la pelota entre la separación de dos casas, y si lo hacía mal, tenía que repetir la sesión. Eso creo me ayudó muchísimo a tener buen tacto.”

Por sus condiciones naturales, con destaque para su excelente vista, debuta a los 16 años con el equipo de Catalina de Güines de la Unión Atlética Amateur, posteriormente se desempeña en la Liga de Pedro Betancourt, y cuando triunfa la Revolución en 1959, conforma la novena cubana a los III Juegos Panamericanos de Chicago, de ese propio año, con sólo 19 abriles.

Hoy, este formidable bateador zurdo vuelve a rememorar el pasado y menciona el nombre del tirador zurdo Ciprián Padrón: “No sé qué tenía, se me hacía muy difícil. De los 67 ponches que me dieron, él tiene unos cuantos en su haber. Sin embargo, a Manuel Alarcón, quien fue un gran amigo y un pítcher de primerísimo nivel, siempre le adivinaba los lanzamientos. Me decía, Urbano el increíble, pues nunca me pudo ponchar”.

Acerca de los camareros que han pasado por nuestros clásicos, tiene frases de elogio para el ex integrante de Industriales y su actual director, Rey Vicente Anglada: “Jugaba todo el cuadro. No cabía
en la base”. También señala al pinareño Alfonso Urquiola, al matancero Félix Isasi y al guantanamero Andrés Telémaco, mientras entre los defensores de la esquina caliente alude a dos nombres: Pedro José Rodríguez y Omar Linares.

Lo miro un tanto sorprendido y le pregunto: ¿Ningún otro? Inmediatamente sonríe y afirma: “¡Cómo no! Te dejé para el final al segunda base y capitán de capitanes Antonio Pacheco (director ahora del titular nacional Santiago de Cuba), a quien considero el jugador más completo de la pelota revolucionaria. Le daba a la bola por dondequiera, tenía un sistema de bateo asombroso y era un cerrojo a la defensa. Fue bien grande entre los grandes”.

Urbano, quien siente satisfacción por haber podido compartir el terreno de juego junto a otras luminarias como Pedro Chávez, Jorge Trigoura, Ricardo Lazo, Tony González..., sostiene, como muchos otros, que el pitcheo de su época era más fuerte, más profundo: “Los lanzadores pensaban más, ahora se ve a menudo cómo con dos strikes sin bolas vienen por el medio, había menos equipos, la calidad estaba más repartida... Eso es elemental. Por lo demás, pienso que tenemos una selección nacional de lujo, potente. Quizás su punto más débil esté en
el área de los jardineros”.
Afirma haber sido igualmente un gran admirador del jardinero puertorriqueño Roberto Clemente: “Con sólo verlo caminar uno se daba cuenta que era un señor pelotero, un fenómeno del siglo. Su muerte me impresionó mucho, pero aún lo recuerdo por su grandeza deportiva”.

Tampoco olvida al gran árbitro Amado Maestri: “Él me tenía cariño, me decía que yo era su hijo, y hasta jaraneaba conmigo. Le sabía un mundo a la pelota y al arbitraje, y tenía una gran personalidad. Para mí ha sido el mejor”.

“En estos momentos contamos con un Nelson Díaz inmenso, muy capaz. Fíjese si es así que hasta los japoneses han querido que les trabaje en su país, y los norteamericanos siempre lo piden para que
actúe en sus juegos en eventos internacionales. Este también es de clase.”

Urbano González, quien considera que para llegar a ser un buen pelotero se necesita ser sacrificado, disciplinado y tratar de comprender a la afición en todo momento, se siente realizado como atleta, “porque lo di todo en el terreno, pude representar dignamente a la Patria en varios eventos de envergadura: Centroamericanos, Panamericanos y Mundiales y porque aún siento el cariño del pueblo en todas partes”.

NUMERITOS DE INTERÉS
EN SU CARRERA DEPORTIVA

Participó en 13 Series Nacionales. En 2 mil 864 VB pegó 792 hits, anotó 313 carreras, dio 97 dobles, 18 triples, 18 jonrones, slugging de 342, y average de 277. Robó 14 bases, impulsó 320 carreras, recibió 244 bases por bolas, de ellas 54 intencionales, 41 “desbol” y se ponchó 67 veces.

Actuó en 754 choques, jugó 6 mil 264,1 entradas, realizó 1 348 outs, 1 876 asistencias, cometió 158 errores en un total de 3 mil 382 lances, para un average defensivo de 953.

LIDERAZGOS

- Líder de los bateadores en la IV Serie (1965) con Industriales: De 156-56, para un average de 359.
-Carreras anotadas: I Serie (1962), Occidentales: 19.
-Hits conectados: I Serie (1962), Occidentales: 40; IV Serie (1965), Industriales:56; V Serie (1966), Industriales: 76.
-Sacrificios de fly: II Serie (1963), Industriales:3, conjuntamente con Tomás Soto, de Occidentales.
--------------


2008/04/09

PLAY OFF DE LA PELOTA EN CUBA




Villa Clara igualó semifinal oriental


Santa Clara, (PL).- El equipo de Villa Clara venció este martes 6-3 a Santiago de Cuba en un partido que comenzó la víspera e igualó a dos triunfos la semifinal oriental del Campeonato Cubano de béisbol.

Los santiagueros comenzaron impulsivos y al finalizar el segundo episodio disfrutaban de ventaja de tres carreras, cuando llegó al box el ex mundialista juvenil Juan Yacel Serrano, quien lanzó un gran partido hasta el séptimo.

Villa Clara descontó dos en el tercero por jonrón del patrullero central Leonys Martín, la gran figura de su equipo a la ofensiva, con tres hits, la misma cantidad de carreras anotadas e impulsadas.

La lluvia obligó a detener el enfrentamiento por más de una hora en el cuarto episodio, pero poco después de la reanudación, en el quinto, un doblete de Martín y sencillo de Andy Zamora le dieron la igualada a Villa Clara. En el séptimo, cuando todo indicaba que el derecho Alberto Bicet daría otro cero más, un error del segunda base Héctor Olivera sobre batazo del designado Yorkis La Rosa le abrió las puertas del home a Zamora con la carrera de la ventaja.

Las últimas dos del Villa Clara cristalizaron en el cierre del octavo, cuando ligaron boleto al receptor Ariel Pestano, doblete de Yandy Canto, hit contra las cercas de Martín y el segundo error de Olivera.

Hasta ahora Villa Clara ha hecho lo que parecía imposible tres días atrás: recuperarse de los dos nocaos que le propinó Santiago de Cuba en el Guillermón Moncada y que amenazaban con terminar la serie en cuatro partidos.

Para el enfrentamiento de hoy, quinto de la serie al mejor de siete y último en el Augusto César Sandino, el manager santiaguero, Antonio Pacheco, anunció al olímpico Norge Luis Vera.

Vera, quien se apuntó el éxito en el primer partido de la semifinal, en el cual trabajó con tranquilidad durante cinco entradas, tendrá de rival al también olímpico Luis Borroto.

Borroto abrió ante Vera en el choque de marras, pero solo enfrentó a tres hombres y se fue a las duchas.

Por otra parte, Pinar del Río logró la víspera su primer éxito ante Sancti Spíritus y ahora la serie marcha 1-2 a favor de los últimos.

-------------------

Historia entre colosos

Rafael Rofes Pérez


Las temperaturas están excesivamente altas en todo el país. Desde Pinar del Río hasta Guantánamo se vive una fiebre beisbolera, matizada por sorpresas y tensiones desde el inicio, pero que no cede en el arraigo de los aficionados.

Para coadyuvar con este ambiente y con escasos partidos efectuados en la etapa semifinal, propongo una mirada a algunos datos interesantes de los cuatro equipos que dirimen el título de esta XLVII Serie Nacional de Béisbol.

El enfrentamiento entre Santiago de Cuba y Villa Clara por el Oriente, es considerado por muchos —con razón— una final adelantada, merced a la indiscutida calidad de ambas selecciones acostumbradas a discutir en este tipo de duelos.

Los actuales campeones nacionales han estado presentes en 20 play off —sin sumar este—, con balance positivo de 102 victorias y 75 derrotas, por 16 apariciones sus adversarios, con 69 y 73.

Ambos se miden por décima ocasión en este 2008, con balance positivo para los naranjas de 30 sonrisas y 24 descalabros —sin incluir la actual postemporada—, lo que les ha posibilitado el triunfo en siete de estos play off, incluidos los cuartos de finales.

En la discusión por el gallardete en esta zona, los villaclareños han salido airosos en cinco (4-1, 1993), (4-2, 1994, 1996 y 1997) y (4-3, 2004), por dos los indómitos (4-0, 2005) y (4-3, 2007), mientras en cuartos de finales también se han impuesto los del centro (3-1, 2002) y (3-2, 2003).

En la Zona Occidental los sucesos no son menos llamativos. Esta es la segunda vez que se enfrentan Pinar y Sancti Spíritus en estas instancias. La balanza se inclina hacia los segundos (4-2), precisamente por su victoria en el 2002, año en que discutieron el cetro ante Holguín, dramático ganador.

Los del Yayabo compilan 24-24 en sus cinco incursiones en play off, mientras que los pativerdes poseen 67 y 59 en 14 postemporadas. Sin dudas, la historia pudiera favorecer a las huestes de Jorge Fuentes, aunque el morral de las sorpresas está repleto aún por cada uno de estos conjuntos, y estos Gallos han demostrado que son realmente de pelea y tienen igualmente atributos para discutir el banderín.

Compacta, sólida y experimentada, se ve su batería, y ocho de los nueve jugadores regulares de su nómina estuvieron en la serie del 2002, en tanto solo tres del róster pinareño verán por segunda vez este filme.

El enfrentamiento entre Fuentes y Juan Castro es —al igual que el de Víctor y Pacheco— todo un espectáculo, pues ambos técnicos tienen una muy estrecha relación beisbolera. Cada uno conoce muy bien cómo piensa y reacciona el otro, pues no fueron pocas las temporadas que Castro estuvo detrás del plato bajo la égida de Fuentes en los equipos de Vueltabajo y de Cuba.

Sin dudas, lo mejor de la postemporada está por aflorar. Dentro de pocos días solo quedarán dos de estos colosos en escena. Pero a la hora de emitir pronósticos me parece recomendable esperar, pues en el béisbol todo puede suceder.

------------------------

JONRÓN A LA ADVERSIDAD

| Rafael Rofes Pérez

| fotos: Archivo familiar

Muchos han sido y son los deportistas cubanos que con sacrificio, entrega y coraje se han impuesto a imprevistos y dificultades.

En ese grupo sobresale el ya desaparecido pelotero Carlos Kindelán Limonta, quien a menos de un año de haber sido sometido a un trasplante de riñón, volvió al terreno para escribir una impresionante página de voluntad.

Oriundo de la capital, desde bien pequeño demostró sus dotes como bateador y excelente defensor del cuadro, inspirado por su ídolo Rey Vicente Anglada, y posteriormente debutó con Industriales en nuestras series nacionales.

De sus primeros años como pelotero siempre hizo mención al jonrón que le conectó a Barudilio Vinent para decidir un partido y la primera vez que vistió la franela tricolor en un torneo en Holanda, en el cual tuvo una formidable actuación.

En plena forma deportiva llegaron para él las insatisfacciones, cuando lo dejaron fuera de la campaña Selectiva de 1988, no obstante haber bateado por encima de los 300 con Metropolitanos.

Esto motivó su traslado hacia Matanzas para jugar con los equipos de aquella provincia. Su brillante actuación en su primer año con Henequeneros le posibilitó integrar el Cuba B, como titular en la segunda base, y participar en varios eventos en el exterior.

Por ese tiempo se convirtió en uno de los intermedistas más bateadores del país, a lo que unía su explosividad, y concedía un especial interés a los choques con sus antiguos compañeros de la capital, varios de los cuales decidió con oportunas conexiones y excelentes engarces.

Cuando se encontraba en plenitud de facultades y listo para empeños mayores, una severa insuficiencia renal lo alejó del terreno. Gracias a las bondades de la medicina cubana se le trasplanta un riñón y tras el éxito de la operación se le recomendó un largo período de descanso.

“Tan pronto me recupere volveré a la pelota”, repetía constantemente. Nueve meses después se cumplió su deseo, pero al poco tiempo afloró una nueva afección, a la que no pudo sobreponerse para cerrar los ojos el 19 de marzo de 1998 a la edad de 34 años.

Cuentan quienes estuvieron a su lado en los momentos finales de su existencia, que su último pensamiento lo dedicó al béisbol, y recuerdan que no se cansaba de repetir: “Conecta tú el hit, que después yo te traigo para home”.

Carlos Kindelán participó en 14 series nacionales. En 2 mil 716 veces al bate conectó 768-H, 126-2B, 27-3B, 63-HR, 357-CI, 419-sulugging, para average de 283. A la defensa, promedió 974, con 98-E en 3 mil 724 lances. Eventos internacionales: Copa Intercontinental, Barcelona-1991, y torneos de Rótterdam y Haarlem, Holanda.

-----------

El pelotero del tacto envidiable

RAFAEL ROFES PÉREZ
rofillo@yahoo.com.mx

Mencionar el nombre de Urbano González Basanta, otra de las grandes estrellas del béisbol revolucionario cubano, irremediablemente nos conduce a recordar a aquel antesalista e intermedista de los equipos Occidentales e Industriales de nuestras primeras Series Nacionales, dueño de un tacto envidiable, quien recibió solamente 67 ponches en 2 mil 864 turnos oficiales al home-plate, lo que da una frecuencia de uno cada 42,75 veces al bate, insuperable por el resto de los peloteros de la Isla.

“Desde que comencé a jugar pelota cuando niño en el campo, en la finca Aguirre, perteneciente al municipio habanero de Jaruco, me acostumbré a conectar siempre por el medio del terreno. Mi padre me obligaba a practicar el bateo y dirigir la pelota entre la separación de dos casas, y si lo hacía mal, tenía que repetir la sesión. Eso creo me ayudó muchísimo a tener buen tacto.”

Por sus condiciones naturales, con destaque para su excelente vista, debuta a los 16 años con el equipo de Catalina de Güines de la Unión Atlética Amateur, posteriormente se desempeña en la Liga de Pedro Betancourt, y cuando triunfa la Revolución en 1959, conforma la novena cubana a los III Juegos Panamericanos de Chicago, de ese propio año, con sólo 19 abriles.

Hoy, este formidable bateador zurdo vuelve a rememorar el pasado y menciona el nombre del tirador zurdo Ciprián Padrón: “No sé qué tenía, se me hacía muy difícil. De los 67 ponches que me dieron, él tiene unos cuantos en su haber. Sin embargo, a Manuel Alarcón, quien fue un gran amigo y un pítcher de primerísimo nivel, siempre le adivinaba los lanzamientos. Me decía, Urbano el increíble, pues nunca me pudo ponchar”.

Acerca de los camareros que han pasado por nuestros clásicos, tiene frases de elogio para el ex integrante de Industriales y su actual director, Rey Vicente Anglada: “Jugaba todo el cuadro. No cabía
en la base”. También señala al pinareño Alfonso Urquiola, al matancero Félix Isasi y al guantanamero Andrés Telémaco, mientras entre los defensores de la esquina caliente alude a dos nombres: Pedro José Rodríguez y Omar Linares.

Lo miro un tanto sorprendido y le pregunto: ¿Ningún otro? Inmediatamente sonríe y afirma: “¡Cómo no! Te dejé para el final al segunda base y capitán de capitanes Antonio Pacheco (director ahora del titular nacional Santiago de Cuba), a quien considero el jugador más completo de la pelota revolucionaria. Le daba a la bola por dondequiera, tenía un sistema de bateo asombroso y era un cerrojo a la defensa. Fue bien grande entre los grandes”.

Urbano, quien siente satisfacción por haber podido compartir el terreno de juego junto a otras luminarias como Pedro Chávez, Jorge Trigoura, Ricardo Lazo, Tony González..., sostiene, como muchos otros, que el pitcheo de su época era más fuerte, más profundo: “Los lanzadores pensaban más, ahora se ve a menudo cómo con dos strikes sin bolas vienen por el medio, había menos equipos, la calidad estaba más repartida... Eso es elemental. Por lo demás, pienso que tenemos una selección nacional de lujo, potente. Quizás su punto más débil esté en
el área de los jardineros”.
Afirma haber sido igualmente un gran admirador del jardinero puertorriqueño Roberto Clemente: “Con sólo verlo caminar uno se daba cuenta que era un señor pelotero, un fenómeno del siglo. Su muerte me impresionó mucho, pero aún lo recuerdo por su grandeza deportiva”.

Tampoco olvida al gran árbitro Amado Maestri: “Él me tenía cariño, me decía que yo era su hijo, y hasta jaraneaba conmigo. Le sabía un mundo a la pelota y al arbitraje, y tenía una gran personalidad. Para mí ha sido el mejor”.

“En estos momentos contamos con un Nelson Díaz inmenso, muy capaz. Fíjese si es así que hasta los japoneses han querido que les trabaje en su país, y los norteamericanos siempre lo piden para que
actúe en sus juegos en eventos internacionales. Este también es de clase.”

Urbano González, quien considera que para llegar a ser un buen pelotero se necesita ser sacrificado, disciplinado y tratar de comprender a la afición en todo momento, se siente realizado como atleta, “porque lo di todo en el terreno, pude representar dignamente a la Patria en varios eventos de envergadura: Centroamericanos, Panamericanos y Mundiales y porque aún siento el cariño del pueblo en todas partes”.

NUMERITOS DE INTERÉS
EN SU CARRERA DEPORTIVA

Participó en 13 Series Nacionales. En 2 mil 864 VB pegó 792 hits, anotó 313 carreras, dio 97 dobles, 18 triples, 18 jonrones, slugging de 342, y average de 277. Robó 14 bases, impulsó 320 carreras, recibió 244 bases por bolas, de ellas 54 intencionales, 41 “desbol” y se ponchó 67 veces.

Actuó en 754 choques, jugó 6 mil 264,1 entradas, realizó 1 348 outs, 1 876 asistencias, cometió 158 errores en un total de 3 mil 382 lances, para un average defensivo de 953.

LIDERAZGOS

- Líder de los bateadores en la IV Serie (1965) con Industriales: De 156-56, para un average de 359.
-Carreras anotadas: I Serie (1962), Occidentales: 19.
-Hits conectados: I Serie (1962), Occidentales: 40; IV Serie (1965), Industriales:56; V Serie (1966), Industriales: 76.
-Sacrificios de fly: II Serie (1963), Industriales:3, conjuntamente con Tomás Soto, de Occidentales.
--------------

2008/04/08

PLAY OFF DE LA PELOTA EN CUBA



Villa Clara por el empate frente a Santiago


Santa C
lara, (PL).- El equipo de Villa Clara saldrá este martes a igualar la serie ante Santiago de Cuba por las semifinales del Campeonato Cubano de Béisbol.

Los villaclareños que aprovecharon su condición de anfitriones para llevarse la victoria en el tercer partido por 7-3 y acabar con el maleficio de los nocaos, dependerán del novato Yosvani Pérez para intentar emparejar a dos triunfos por bando la serie al mejor de siete encuentros.

Pérez, de gran actuación en la campaña regular, no hasta ahora ante los santiagueros, a los cuales les propinó una lechada en la ronda clasificatoria.

Por los actuales campeones cubanos iniciará Alberto Bicet, quien estuvo muy bien durante toda la primera parte del torneo regular, pero en el último tercio sus resultados cayeron en picada.

En el tercer choque, el manager villaclareño, Víctor Mesa, apeló a su mejor lanzador en la postemporada, el derecho Yuliet López, quien logró controlar a la poderosa ofensiva santiaguera para poner la serie 1-2.

López trabajó hasta el sexto capítulo, pero tuvo que abandonar al sobrepasar los 120 lanzamientos permitidos, sin embargo, esta vez los relevistas Misael Siverio y Alex Suárez trabajaron muy bien.

Siverio retiró a José Julio Ruiz por la vía del ponche para cerrar el sexto y luego el séptimo sin complicaciones, antes de abandonar el box a favor de Suárez, quien lanzó los dos episodios siguientes.

Mientras, el pitcheo santiaguero tuvo problemas con los bateadores zurdos villaclareños, los cuales fueron responsables de 10 de los 12 hits que permitieron, entre ellos los dos dobletes del primera base Ariel Borrero, con los cuales remolcó tres anotaciones.

Mesa colocó zurdos desde el segundo al sexto en el orden ofensivo y su presencia en el home desestabilizó al abridor Ormari Romero, quien aceptó cinco carreras limpias con cinco hits en tres y un tercio.

Antonio Pacheco, el director de Santiago de Cuba, apeló entonces al zurdo Albert Carrión con la intención de establecer el orden, pero los tres hombres que enfrentó le pegaron hit.

Solo Yaumier Sánchez logró controlar la rebelión de los llamados anaranjados del centro del país, pero ya el mal estaba hecho y Santiago no logró nunca remontar el marcador.

Por Santiago, el segunda base Héctor Olivera estuvo perfecto en cinco visitas al cajón de bateo, con doble y jonrón incluidos, con lo cual iguala el récord de más hits en un desafío, en poder hasta ahora de los tuneros Yordanis Alarcón y Osmani Urrutia y su compañero de equipo Alexei Bell.

En otro partido de la jornada, Pinar del Río, también como anfitrión, tratará de sumar su primer éxito ante Sancti Spíritus, que gana por dos triunfos.

El mundialista Yunieski Maya abrirá por los pinareños y Noelvis Hernández por los espirituanos.

---------------------------------

Historia entre colosos

Rafael Rofes Pérez


Las temperaturas están excesivamente altas en todo el país. Desde Pinar del Río hasta Guantánamo se vive una fiebre beisbolera, matizada por sorpresas y tensiones desde el inicio, pero que no cede en el arraigo de los aficionados.

Para coadyuvar con este ambiente y con escasos partidos efectuados en la etapa semifinal, propongo una mirada a algunos datos interesantes de los cuatro equipos que dirimen el título de esta XLVII Serie Nacional de Béisbol.

El enfrentamiento entre Santiago de Cuba y Villa Clara por el Oriente, es considerado por muchos —con razón— una final adelantada, merced a la indiscutida calidad de ambas selecciones acostumbradas a discutir en este tipo de duelos.

Los actuales campeones nacionales han estado presentes en 20 play off —sin sumar este—, con balance positivo de 102 victorias y 75 derrotas, por 16 apariciones sus adversarios, con 69 y 73.

Ambos se miden por décima ocasión en este 2008, con balance positivo para los naranjas de 30 sonrisas y 24 descalabros —sin incluir la actual postemporada—, lo que les ha posibilitado el triunfo en siete de estos play off, incluidos los cuartos de finales.

En la discusión por el gallardete en esta zona, los villaclareños han salido airosos en cinco (4-1, 1993), (4-2, 1994, 1996 y 1997) y (4-3, 2004), por dos los indómitos (4-0, 2005) y (4-3, 2007), mientras en cuartos de finales también se han impuesto los del centro (3-1, 2002) y (3-2, 2003).

En la Zona Occidental los sucesos no son menos llamativos. Esta es la segunda vez que se enfrentan Pinar y Sancti Spíritus en estas instancias. La balanza se inclina hacia los segundos (4-2), precisamente por su victoria en el 2002, año en que discutieron el cetro ante Holguín, dramático ganador.

Los del Yayabo compilan 24-24 en sus cinco incursiones en play off, mientras que los pativerdes poseen 67 y 59 en 14 postemporadas. Sin dudas, la historia pudiera favorecer a las huestes de Jorge Fuentes, aunque el morral de las sorpresas está repleto aún por cada uno de estos conjuntos, y estos Gallos han demostrado que son realmente de pelea y tienen igualmente atributos para discutir el banderín.

Compacta, sólida y experimentada, se ve su batería, y ocho de los nueve jugadores regulares de su nómina estuvieron en la serie del 2002, en tanto solo tres del róster pinareño verán por segunda vez este filme.

El enfrentamiento entre Fuentes y Juan Castro es —al igual que el de Víctor y Pacheco— todo un espectáculo, pues ambos técnicos tienen una muy estrecha relación beisbolera. Cada uno conoce muy bien cómo piensa y reacciona el otro, pues no fueron pocas las temporadas que Castro estuvo detrás del plato bajo la égida de Fuentes en los equipos de Vueltabajo y de Cuba.

Sin dudas, lo mejor de la postemporada está por aflorar. Dentro de pocos días solo quedarán dos de estos colosos en escena. Pero a la hora de emitir pronósticos me parece recomendable esperar, pues en el béisbol todo puede suceder.

------------------------

JONRÓN A LA ADVERSIDAD

| Rafael Rofes Pérez

| fotos: Archivo familiar

Muchos han sido y son los deportistas cubanos que con sacrificio, entrega y coraje se han impuesto a imprevistos y dificultades.

En ese grupo sobresale el ya desaparecido pelotero Carlos Kindelán Limonta, quien a menos de un año de haber sido sometido a un trasplante de riñón, volvió al terreno para escribir una impresionante página de voluntad.

Oriundo de la capital, desde bien pequeño demostró sus dotes como bateador y excelente defensor del cuadro, inspirado por su ídolo Rey Vicente Anglada, y posteriormente debutó con Industriales en nuestras series nacionales.

De sus primeros años como pelotero siempre hizo mención al jonrón que le conectó a Barudilio Vinent para decidir un partido y la primera vez que vistió la franela tricolor en un torneo en Holanda, en el cual tuvo una formidable actuación.

En plena forma deportiva llegaron para él las insatisfacciones, cuando lo dejaron fuera de la campaña Selectiva de 1988, no obstante haber bateado por encima de los 300 con Metropolitanos.

Esto motivó su traslado hacia Matanzas para jugar con los equipos de aquella provincia. Su brillante actuación en su primer año con Henequeneros le posibilitó integrar el Cuba B, como titular en la segunda base, y participar en varios eventos en el exterior.

Por ese tiempo se convirtió en uno de los intermedistas más bateadores del país, a lo que unía su explosividad, y concedía un especial interés a los choques con sus antiguos compañeros de la capital, varios de los cuales decidió con oportunas conexiones y excelentes engarces.

Cuando se encontraba en plenitud de facultades y listo para empeños mayores, una severa insuficiencia renal lo alejó del terreno. Gracias a las bondades de la medicina cubana se le trasplanta un riñón y tras el éxito de la operación se le recomendó un largo período de descanso.

“Tan pronto me recupere volveré a la pelota”, repetía constantemente. Nueve meses después se cumplió su deseo, pero al poco tiempo afloró una nueva afección, a la que no pudo sobreponerse para cerrar los ojos el 19 de marzo de 1998 a la edad de 34 años.

Cuentan quienes estuvieron a su lado en los momentos finales de su existencia, que su último pensamiento lo dedicó al béisbol, y recuerdan que no se cansaba de repetir: “Conecta tú el hit, que después yo te traigo para home”.

Carlos Kindelán participó en 14 series nacionales. En 2 mil 716 veces al bate conectó 768-H, 126-2B, 27-3B, 63-HR, 357-CI, 419-sulugging, para average de 283. A la defensa, promedió 974, con 98-E en 3 mil 724 lances. Eventos internacionales: Copa Intercontinental, Barcelona-1991, y torneos de Rótterdam y Haarlem, Holanda.

-----------

El pelotero del tacto envidiable

RAFAEL ROFES PÉREZ
rofillo@yahoo.com.mx

Mencionar el nombre de Urbano González Basanta, otra de las grandes estrellas del béisbol revolucionario cubano, irremediablemente nos conduce a recordar a aquel antesalista e intermedista de los equipos Occidentales e Industriales de nuestras primeras Series Nacionales, dueño de un tacto envidiable, quien recibió solamente 67 ponches en 2 mil 864 turnos oficiales al home-plate, lo que da una frecuencia de uno cada 42,75 veces al bate, insuperable por el resto de los peloteros de la Isla.

“Desde que comencé a jugar pelota cuando niño en el campo, en la finca Aguirre, perteneciente al municipio habanero de Jaruco, me acostumbré a conectar siempre por el medio del terreno. Mi padre me obligaba a practicar el bateo y dirigir la pelota entre la separación de dos casas, y si lo hacía mal, tenía que repetir la sesión. Eso creo me ayudó muchísimo a tener buen tacto.”

Por sus condiciones naturales, con destaque para su excelente vista, debuta a los 16 años con el equipo de Catalina de Güines de la Unión Atlética Amateur, posteriormente se desempeña en la Liga de Pedro Betancourt, y cuando triunfa la Revolución en 1959, conforma la novena cubana a los III Juegos Panamericanos de Chicago, de ese propio año, con sólo 19 abriles.

Hoy, este formidable bateador zurdo vuelve a rememorar el pasado y menciona el nombre del tirador zurdo Ciprián Padrón: “No sé qué tenía, se me hacía muy difícil. De los 67 ponches que me dieron, él tiene unos cuantos en su haber. Sin embargo, a Manuel Alarcón, quien fue un gran amigo y un pítcher de primerísimo nivel, siempre le adivinaba los lanzamientos. Me decía, Urbano el increíble, pues nunca me pudo ponchar”.

Acerca de los camareros que han pasado por nuestros clásicos, tiene frases de elogio para el ex integrante de Industriales y su actual director, Rey Vicente Anglada: “Jugaba todo el cuadro. No cabía
en la base”. También señala al pinareño Alfonso Urquiola, al matancero Félix Isasi y al guantanamero Andrés Telémaco, mientras entre los defensores de la esquina caliente alude a dos nombres: Pedro José Rodríguez y Omar Linares.

Lo miro un tanto sorprendido y le pregunto: ¿Ningún otro? Inmediatamente sonríe y afirma: “¡Cómo no! Te dejé para el final al segunda base y capitán de capitanes Antonio Pacheco (director ahora del titular nacional Santiago de Cuba), a quien considero el jugador más completo de la pelota revolucionaria. Le daba a la bola por dondequiera, tenía un sistema de bateo asombroso y era un cerrojo a la defensa. Fue bien grande entre los grandes”.

Urbano, quien siente satisfacción por haber podido compartir el terreno de juego junto a otras luminarias como Pedro Chávez, Jorge Trigoura, Ricardo Lazo, Tony González..., sostiene, como muchos otros, que el pitcheo de su época era más fuerte, más profundo: “Los lanzadores pensaban más, ahora se ve a menudo cómo con dos strikes sin bolas vienen por el medio, había menos equipos, la calidad estaba más repartida... Eso es elemental. Por lo demás, pienso que tenemos una selección nacional de lujo, potente. Quizás su punto más débil esté en
el área de los jardineros”.
Afirma haber sido igualmente un gran admirador del jardinero puertorriqueño Roberto Clemente: “Con sólo verlo caminar uno se daba cuenta que era un señor pelotero, un fenómeno del siglo. Su muerte me impresionó mucho, pero aún lo recuerdo por su grandeza deportiva”.

Tampoco olvida al gran árbitro Amado Maestri: “Él me tenía cariño, me decía que yo era su hijo, y hasta jaraneaba conmigo. Le sabía un mundo a la pelota y al arbitraje, y tenía una gran personalidad. Para mí ha sido el mejor”.

“En estos momentos contamos con un Nelson Díaz inmenso, muy capaz. Fíjese si es así que hasta los japoneses han querido que les trabaje en su país, y los norteamericanos siempre lo piden para que
actúe en sus juegos en eventos internacionales. Este también es de clase.”

Urbano González, quien considera que para llegar a ser un buen pelotero se necesita ser sacrificado, disciplinado y tratar de comprender a la afición en todo momento, se siente realizado como atleta, “porque lo di todo en el terreno, pude representar dignamente a la Patria en varios eventos de envergadura: Centroamericanos, Panamericanos y Mundiales y porque aún siento el cariño del pueblo en todas partes”.

NUMERITOS DE INTERÉS
EN SU CARRERA DEPORTIVA

Participó en 13 Series Nacionales. En 2 mil 864 VB pegó 792 hits, anotó 313 carreras, dio 97 dobles, 18 triples, 18 jonrones, slugging de 342, y average de 277. Robó 14 bases, impulsó 320 carreras, recibió 244 bases por bolas, de ellas 54 intencionales, 41 “desbol” y se ponchó 67 veces.

Actuó en 754 choques, jugó 6 mil 264,1 entradas, realizó 1 348 outs, 1 876 asistencias, cometió 158 errores en un total de 3 mil 382 lances, para un average defensivo de 953.

LIDERAZGOS

- Líder de los bateadores en la IV Serie (1965) con Industriales: De 156-56, para un average de 359.
-Carreras anotadas: I Serie (1962), Occidentales: 19.
-Hits conectados: I Serie (1962), Occidentales: 40; IV Serie (1965), Industriales:56; V Serie (1966), Industriales: 76.
-Sacrificios de fly: II Serie (1963), Industriales:3, conjuntamente con Tomás Soto, de Occidentales.
--------------