El protagonismo de Ramón Fonst, lo
más descollante (I)
Rafael Rofes Pérez
Con el objetivo de que nuestros lectores conozcan todo lo relacionado con el accionar de Cuba en Juegos Olímpicos, pongo a su consideración una serie de cuatro trabajos, que abarcan desde su primera incursión en estas centenarias justas hasta su última particip
ación en Atenas 2004.
Mil 077 atletas se dieron cita en la capital francesa, París, encargada de acoger en 1900, la segunda edición de la mayor fiesta deportiva del planeta, y en la cual hace su debut la mayor de las Antillas, con un solo competidor.
Tal privilegio correspondió al estelar esgrimista Ramón Fonst Segundo, quien con solo 17 años de edad supo poner bien en alto el nombre de su Patria, al colgarse al cuello el metal dorado en la final de espada, tras inobjetable triu
nfo ante el local Louis Perrée, y además ganó la plata en esa misma arma para maestros, solamente superado por el galo Albert Ayat.
Con esta actuación, Fonst inscribió su nombre en la historia, al proclamarse no solo como el primer campeón olímpico de 
En los III Juegos de Saint Louis, Estados Unidos (1904), nuevamente el abanderado de la delegación cubana (tres atletas) lo fue Ramón Fonst, quien en esta oportunidad se hizo de ¡tres preseas doradas!, para ratificar su est
elar clase.
Fue muy superior en el florete y la espada individual, al igual que en la primera especialidad por colectivos, al extremo de implantar un fenomenal récord que parece imbatible, de ¡24 asaltos! sin ser tocado.
El otro esgrimista criollo, Manuel Dionisio Díaz, también regaló una excelente demostración. Sus títulos en el sable individual y en el por equipos de florete, confirma
ron su calidad.
Por su parte, el representante en el atletismo, Félix “El Andarín” Carvajal, cruzó cuarto la raya de sentencia en la maratón, luego de haber realizado una encomiable faena en los
Constituyó este, sin dudas, el mejor resultado de Cuba en estas lides en la etapa precedente al triunfo de
En los IV Juegos de Londres, Inglaterra (1908); V, Estocolmo, Suecia (1912); VI, Berlín, Alemania,
cancelados por
Estos reaparecen en los octavos que acoge por segunda ocasión la populosa París, Francia, en 1924, y alistan a nueve atletas, seis en esgrima —donde culmina su faena en estas justas el laureado Ramón Fonst—, y dos en yatismo, quienes se ven impedidos de anexarse medalla alguna.
El velocista (atletismo) José “Pepe” Barrientos tuvo la responsabilidad de defender en solitario la bandera tricolor en la novena edición de Ámsterdam, Holanda (1928), donde tomaron parte 3
mil 015 competidores de 46 naciones.
Barrientos culminó su actuación en la segunda ronda clasificatoria de los
Ausentes estuvieron también los criollos en los X Juegos de Los Ángeles, EE.UU. (1932) y XI Berlín, Alemania (1936); entretanto los XII de Tokío, Japón (1940) y XIII en Londres, Inglaterra (1944), no se celebraron a causa de
Finalizadas las acciones bélicas, la capital inglesa, Londres, sirvió de sede a la decimocuarta edición (1948), y fueron 59 las naciones inscriptas, con un total de 4 mil 468 deportistas.
Nuestra Patria estuvo presente en 12 disciplinas: atletismo, baloncesto masculino, ciclismo, clavados, esgrima, gimnástica, levantamiento de pesas, lucha libre, natación, remos, tiro y yatismo.
En esta última se vistió de plata, gracias a la encomiable labor de
Carlos de Cárdenas Cumel (capitán) y Carlos de Cárdenas Pla (timonel) en el star class, a bordo de la embarcación Kurush III.
Los XV Juegos de 1952 se trasladaron hasta Helsinki, Finlandia, donde la cifra de países concursantes se elevó a 73 y abrieron las puertas a
Cuba, que en esta oportunidad se fue sin medallas, compitió en ocho deportes. En el atletismo se inscribieron los velocistas Samuel Anderson (110c/v y 4x100), Rafael Fortún y Raúl Mazorra (100 y 200m), Ángel García (200, 400 y 4x100) y Eutimio Planas (400, 800 y 4x100).
El equipo de baloncesto lo conformaron Carlos Bea, Alberto Escoto, Armando Estrada, Alfredo Faget, Carlos, Casimiro y Juan García, Federico López, Felipe Pozas, Mario Quintero, Fabio Ruiz y Ramón Woltz.
La esgrima estuvo defendida por Abelardo Menéndez (florete y espada); el yatismo por los medallistas de plata de la cita anterior; en el tiro m
ostraron su puntería Mario de Armas y Ernesto Herrero; y las brazadas en la natación corrieron a cargo de Nicasio Silverio (libre) y Manuel Sanguily (pecho).
Los forzudos de las pesas estuvieron representados por Orlando Garrido (
Melbourne, Australia, fue la anfitriona (1956) de la decimosexta cita, y esta pasó igualmente sin sorpresas y emociones para los cubanos, quienes solo lidiaron en cinco disciplinas y vieron una vez más alejada la posibilidad de conquistar medallas. (CONTINUARÁ)
(Fuentes: Famosos y desconocidos: Cubanos en Juegos Olímpicos, de Irene Forbes, Ana María Luján y Juan Velásquez, Y Archivo del Autor)।
------------------
Cuba en Juegos Olímpicos (1960-1976)
Primeros alegrones tras el triunfo de
Rafael Rofes Pérez
Una nueva etapa para el deporte en Cuba se abrió tras el triunfo de 
A solo un año y ocho meses de instaurado en el poder el Gobierno revolucionario, tres mujeres y nueve hombres tuvieron la encomienda de representar a la mayor de las Antillas en
Estos compitieron en yatismo, natación, pesas, lucha libre, esgrima, boxeo, gimnástica y atletismo, disciplina esta última en la cual presentó credenciales el velocista Enrique Figuerola, cuarto en la fuerte final del hectómetro.
Cuatro años después, en los XVIII Juegos de Japón (1964), Figuerola dio un gran alegrón a
De esta forma “El Fígaro”, como se le conocía, proporcionó a Cuba su primera medalla olímpica después del triunfo de
En esta justa, en la cual participaron 5 mil 141 atletas de 93 países, los cubanos inscribieron a un total de 25 en seis deportes (atletismo, boxeo, esgrima, gimnástica, pesas y remos), y vale destacar la actuación de Miguelina Cobián, igualmente en el deporte rey, al terminar quinta en la discusión de los metales en la carrera de los 
Todo un acontecimiento para los aztecas lo fue sin dudas la celebración en su país de
Cuba, con un movimiento deportivo en ascenso, incrementó considerablemente el número de atletas y disciplinas a competir, con 138 y 14, respectivamente, comitiva que se alzó con cuatro medallas, todas de plata.
Esta vez las postas de 4x100 metros del atletismo, en uno y otro sexos, conquistaron el subtítulo olímpico.
Por las féminas conformaron dicha cuarteta Marlene Elejalde, Violeta Quesada, Fulgencio Romay y Miguelina Cobián, quienes hicieron un formidable tiempo de 43,3, mientras por los hombres se alistaron en el Estadio Universitario de Ciudad de México, Juan Morales, Hermes Ramírez, Pablo Montes y el estelar Enrique Figuerola. Estos registraron un crono de 38,3, solo superados por la cuarteta de Estados Unidos que marcó en los relojes 38,2.
En el deporte de los puños dos de sus once representantes se llevaron preseas: Enrique Regüeiferos, de la división de los
Regüeiferos triunfó en sus primeros cuatro combates y cayó reñidamente en la discusión del oro 3-2 ante el polaco Jerzy Kulej, en tanto Garbey debutó con inobjetable RSC sobre el irlandés Eamon Mcusker, venció 3-2 al alemán Detlef Dahn, propinó otros RSC al inglés Erick Blake, aventajó 4-1 en semifinales al estadounidense John Baldwin, y en la final se vio superado 5-0 por el soviético Boris Lagutin.
Munich, ciudad de
En esta oportunidad su cosecha se elevó a ocho preseas en total. Una sobresaliente demostración tuvieron los pugilistas, cuando ganaron tres cinturones dorados, por intermedio del peso gallo Orlandito Martínez, quien pasó a la historia como el primer titular olímpico de Cuba después de 1959; el welter Emilio Correa y el más de
También resultaron medallistas Gilberto Carrillo (
En el deporte rey, las posta femenina de 4x100 fue bronce, con crono de 43,36, y la misma estuvo integrada por Marlene Elejalde y Fulgencia Romay —ambas estuvieron en México-68—, Carmen Valdés y Silvia Chivás, esta última también dueña de otro metal bronceado en la final de los 
Otra extraordinaria proeza la protagonizaron los integrantes del equipo de baloncesto, quienes se crecieron en una fortísima lid para anexarse una histórica presea de bronce.
El quinteto antillano sumó seis éxitos en la ronda preliminar con un solitario fracaso. Venció 105-
Ya en semifinales perdió ante
En este conjunto militaron entre otros, jugadores de la talla de Miguel Calderón, Pedro Chappé, Ruperto y Tomás Herrera, Conrado Pérez y Alejandro Urgellés.
En
Alejandro Casañas entró segundo en la final de los 110c/v (13,33 segundos), detrás del francés Guy Drut, para realizar igualmente una encomiable faena.
Otra vez los boxeadores pusieron bien en alto el nombre de nuestro país, al conquistar ocho de las 13 medallas ganadas por los integrantes de la delegación criolla, conformada por 160 concursantes en 15 deportes.
Teófilo Stevenson se presentó en gran forma al extremo de salir airoso antes del límite de tiempo en sus cuatro combates, para adjudicarse su segundo fajín dorado de forma consecutiva.
El minimosca Jorge Hernández y el pluma Ángel Herrera también se colgaron el oro; Ramón Duvalón (51), Andrés Aldama (63,5) y Sixto Soria (81) la plata; mientras quedaron en bronce Rolando Garbey (71) y Luis Felipe Martínez (75).
También subió a lo más alto del podio el judoca Héctor Rodríguez, quien conquistó así la primera de oro en este deporte, luego de vencer en las cuatro rondas precedentes a la final, en la que fue superior al coreano Chang Eun Kyung.
La restante presea de los cubanos fue la de bronce para la sexteta varonil de voleibol, al vencer a Japón tres sets por cero, con parciales de 15-8, 15-9 y 15-8.
Fueron estos, sin dudas, unos juegos fructíferos para los criollos, quienes evidenciaron el franco ascenso de su ya potente movimiento deportivo. (CONTINUARÁ)
(Fuentes: Famosos y desconocidos: Cubanos en Juegos Olímpicos, de Irene Forbes, Ana María Luján y Juan Velázquez, y Archivo del Autor)
-------------------------
Cuba en Juegos Olímpicos (1980-1992)
Las fabulosas actuaciones de Moscú-80 y Barcelona-92 (III)
Rafael Rofes Pérez
De fabulosas pueden calificarse las actuaciones de los cubanos en los XXII Juegos de Moscú, Unión Soviética (1980), y XXV de Barcelona, España (1992), al empinarse hasta l
os puestos cuarto y quinto, respectivamente, en el cómputo general por naciones.
La capital moscovita se convirtió así en la primera del campo socialista en celebrar una cita estival, la cual constituyó un rotundo éxito, no obstante las ausencias de Estados Unidos, promotor de un boicot a raíz del conflicto bélico entre soviéticos y afganos, y al que se plegaron otros 35 países.
Cuba estuvo presente con una amplia comitiva de 208 atletas, quienes concursaron en 19 disciplinas y se adueñaron de 20 preseas, de ellas ocho de oro, siete de plata y cinco de bronce.
El pesista Daniel Núñez llevó la primera gran alegría a
Otro halterista criollo, Alberto Blanco, de los
ue, 212,5 en envión, para un biatlón de
El atletismo tuvo en la jabalinista María Caridad Colón a su máxima inspiradora. La guantanamera se erigió como la primera mujer de Cuba y Latinoamérica en ganar un cetro olímpico, al lanzar el dardo a una distancia de
Sobresalientes fueron también las demostraciones en el atletismo de Silvio Leonard, plata en el hectómetro con 10, 25 segundos, a quien imitó Alejandro Casañas en los 110 con vallas (13,40), mientras el discóbolo Luis Mariano Delís obtuvo el bronce con registro de
La escuela cubana de boxeo exhibió su indiscutida calidad cuando 10 de sus 11 representantes conquistaron medallas: seis de oro, dos de plata e igual cantidad de bronce.
Imbatibles sobre el ring estuvieron Teófilo Stevenson, quien se agenció su tercera corona olímpica en más de
Apunto estuvieron los judocas de saborear nuevamente el oro, cuando cayeron en la gran final Rafael Rodríguez Carbonell (
El otro medallista de la delegación cubana en suelo soviético lo fue el tirador Roberto Castrillo (bronce) en el skeet.
Tanto en los XXIII Juegos de Los Ángeles, Estados Unidos (1984), como en los XXIV de Seúl, Corea del Sur (1988), la mayor de las Antillas no estuvo presente.
A territorio norteamericano se ausentaron os Corea.
La bella ciudad catalana de Barcelona fue una digna sede de
Los criollos inscribieron a 183 deportistas, entre estos 54 mujeres, los que acapararon el mayor número de preseas en su historia, con un gran total de 31 y se ubicaron en un envidiable quinto escaño.
Los pugilistas volvieron a brillar al proporcionar otra vez el mayor aporte de metales a la delegación con nueve.
Subieron a lo más alto del podio el supercompleto Roberto Balado, Joel Casamayor (
Nuestro deporte nacional, el béisbol, triunfó en su debut olímpico en calidad de invicto (9-0), con sonrisas ante República Dominicana (8x0), Italia (18x1), Japón (8x2), Estados Unidos (9x6), España (18x0), Puerto Rico (9x4) Taipei de China (8x1), Estados Unidos (6x1, en semifinales) y Taipei de China (11x1, por el oro).
Resonantes resultaron las victorias de la discóbola Maritza Martén (otomayor (
Las postas masculinas de 4x400 y 4x100 dieron el máximo en la pista para entra segunda y tercera, respectivamente en la gran final.
La cuarteta plateada estuvo conformada por Héctor Herrera, Lázaro Martínez, Norberto Téllez y Roberto Hernández, la cual realizó un tiempo de 2:59,51, solo superada por la de Estados Unidos (2:55,74, récord mundial y olímpico), que presentó en la pista a Andrew Valmon, Quince Watts, Michael Jonson y Steve Lewis.
Por su parte los bronceados de la posta corta lo fueron Joel Lamelas, Joel Isasi, Jorge Luis Aguilera y Andrés Simón (38,00), metal que igualmente lograron Ioamnet Quintero (salto de altura, 1,97), Roberto Moya (disco, 64,12) y Ana Fidelia Quirot (
En el judo femenino, el debut de las cubanitas no pudo ser mejor. Como primera campeona olímpica de
Estela Rodríguez (más de 
Los luchadores y la sexteta femenina de voleibol dieron a Cuba los restantes títulos en la fiesta catalana.
Héctor Milián (
Las voleibolistas estuvieron inmensas, al extremo de terminar invictas en tan fuerte certamen (5-0). En la discusión de la supremacía superaron 3-1 sets a
(Fuentes: Famosos y desconocidos: Cubanos en Juegos Olímpicos, de Irene Forbes, Ana María Luján y Juan Velázquez, y Archivo del Autor)
Cuba en Juegos Olímpicos (1996-2004)
Ratificación en la elite universal (IV y final)
Rafael Rofes Pérez
Ciento sesenta y cinco atletas representaron a la mayor de las Antillas en lo
s XXVI Juegos de Atlanta, Estados Unidos (1996), quienes realizaron otra brillante faena que les permitió situarse en el puesto número ocho entre las 197delegaciones presentes.
Los criollos acumularon esta vez un total de 25 medallas, de ellas nueve de oro, ocho de plata e igual cantidad de bronce, para ratificar así su poderío y mantenerse dentro de la elite universal.
La novena de béisbol retuvo la corona ganada en la cita precedente también en calidad de invicta con nueve éxitos sin fracasos.
En su debut los peloteros derrotaron a Australia 19x8, después superaron reñidamente a Japón 8x7, a Antillas Holandesas 18x2, Corea del Sur 14x11, Italia 20x6, Estados Unidos 10x8, Nicaragua 8x7, nuevamente a los nicas 8x1 en semifinales y en la gran final a Japón 13x9.
Los puños de
los boxeadores se llevaron el mayor botín como de costumbre, con cuatro de oro y tres de plata. Cinturones dorados se anexaron el mosca Maikro Romero, Héctor Vinent (63,5), Ariel Hernández (75) y Félix Savón (91), mientras las de plata fueron al pecho de Arnaldo Mesa (54), Juan Hernández Sierra (67) y Alfredo Duvergel (71).
Cinco fueron los pesistas antillanos que asistieron a territorio norteamericano, los que estuvieron liderados por el estelarísimo Pablo Lara, submonarca de Barcelona-92, quien fue ganador ahora del título en la división de los
Las restantes tres preseas de oro tuvieron como dueños al luchador de estilo greco Filiberto Azcuy (
Vale destacar que las judocas al mando del avezado entrenador Ronaldo Veitía también sumaron otra de plata por intermedio de Estela Rodríguez (más de
En la natación Cuba alcanzó por primera vez en Juegos Olímpicos dos medallas (plata y bronce). Rodolfo Falcón terminó segundo entre 52 participantes en los
Otra de plata y bronce consiguieron los esgrimistas, igual desempeño que el logrado en el atletismo.
Excelente disciplina y una batalla campal en contra del dopaje caracterizaron a los últimos Juegos del siglo y del milenio que tuvieron por sede, en su edición XXVII a Sydney, Australia (2000).
Por primera ocasión se incorporaron al calendario olímpico el taekwondo y el triatlón, los que elevaron a 28 el número de disciplinas en concurso.
A Sydney llegaron 10 mil 300 atletas de 200 países, y Cuba conformó una delegación de 432 personas, de ellas 238 deportistas, los que sumaron cuatro medallas más (29, 11 de oro, igual cifra de plata y siete de bronce) que en Atlanta-96, para colocarse en la novena posición en el cómputo por naciones.
Varios hechos significativos redondearon la encomiable faena de los cubanos en suelo australiano. Sin embargo, la derrota de los peloteros entristeció a sus parciales, en una Isla donde el béisbol es pasión, delirio…
Las muchachitas del voleibol ganaron por tercera ocasión consecutiva el título olímpico, toda una proeza, equipo que presentó entre sus pilares fundamentales a Regla Torres, quien posteriormente fue elegida como la mejor jugadora del siglo a nivel mundial, Mireye Luis, Regla Bell, Marlenis Costa, Lili Izquierdo. Ana Ibis Fernández e Idalmis Gato.
También se llevó su corona de tricampeón el boxeador Félix Savón, quien igualó así la hazaña del húngaro Lazlo Pap y del inmenso Teófilo Stevenson.
Más que meritoria resultó la labor de los taekwondocas en su debut olímpico, con el oro de Ángel Volodia Matos (
o 2-4 ante la local Lauren Burns.
En el canotaje Cuba se agenció por primera vez medallas, dos de plata en las especialidades de canoa canadiense, por mediación de Leddy Frank balceiro en el C-
Los peloteros luego de triunfar seis veces y caer ante Holanda 2x4 en la fase clasificatoria, derrotaron 3x0 en semifinales a Japón, pero no pudieron en la gran final descifrar los envíos de los lanzadores estadounidenses, encabezados por el vencedor B. Sheets, quienes solamente les toleraron tres inatrapables y se vieron superados 0x3, equipo este precisamente al que los criollos habían batido claramente 6x1 en la etapa preliminar.
En el atletismo se disfrutaron en grande las actuaciones doradas de Iván Pedroso (salto de longitud, con
Los restantes títulos fueron para los boxeadores Guillermo Rigondeaux (
Los otros medal
listas en la cita australiana fueron: Atletismo: Joel García (salto triple, plata,
Judo, Daima Beltrán (plata, más de
Los XXVIII Juegos se celebraron en Atenas (Grecia) entre el 13 y el 29 de agosto de 2004. Durante 17 días se celebraron los eventos deportivos más grandes y costosos de la historia, reuniendo a delegados de 202 países y más de 11 mil atletas.
El símbolo del evento fue la corona de laurel, dado su significado en la antigua Grecia y en sus primeros Juegos Olímpicos; por ello se impuso una corona semejante a los tres medallistas de cada prueba.
Los cubanos mantuvieron la vanguardia olímpica con un meritorio onceno escaño por naciones.
En esta ocasión fueron 27 las medallas conquistadas, de ellas nueve de oro (dos en atletismo, cinco en boxeo y una en lucha y béisbol); siete de plata (dos en boxeo, una en atletismo, canotaje, judo, taekwondo y lucha); y 11 de bronce (cinco en judo, dos en atletismo, y una en lucha, voleibol femenino, boxeo y tiro deportivo).
Como se puede apreciar, el desarrollo del movimiento deportivo en
(Fuentes: Famosos y desconocidos: Cubanos en Juegos Olímpicos, de Irene Forbes, Ana María Luján y Juan Velázquez, y Archivo del Autor)
------------------------------






